19 de septiembre de 2013 / 01:42 p.m.

Madrid • Los ministerios de Cultura, Industria y Justicia de España ultiman un endurecimiento del Código Penal que combatirá la piratería con fuertes penas de cárcel, reveló hoy el diario El País.

En su edición de este jueves, apuntó que se prevé castigar hasta con seis años de cárcel a quienes atenten contra los derechos de autor en Internet.

"La reforma del Código Penal será la próxima parada en la larga e intrincada travesía por la protección de la propiedad intelectual iniciada a finales de 2009 por la polémica y muy contestada ley Sinde", dijo.

Esta ley, impulsada cuando la cineasta Ángeles González-Sinde era ministra de Cultura, da la potestad a un grupo de personas dependientes de ese ministerio para cerrar páginas web que, de acuerdo a su propio criterio, vulnere los derechos de propiedad intelectual previa autorización de los Juzgados Centrales de lo Contencioso Administrativo.

El País sostuvo que "la buena noticia para los defensores de los derechos de autor es que tras esa reforma penal, España perseguirá por primera vez con penas de cárcel a los dueños o administradores de las llamadas webs de enlaces".

Se trata de páginas que no albergan contenidos protegidos por los derechos de autor pero muestran el camino a otras que sí los alojan masivamente.

Añadió que la mala es que la negociación del proyecto de reforma, que el gobierno aprobará previsiblemente mañana, está resultando especialmente ardua, como es norma en este tema, debido los intereses cruzados de los ministerios de Industria y Cultura, a los que hay que sumar en esta ocasión al de Justicia.

Subrayó que el proceso se prevé intenso hasta el último momento y los departamentos se han emplazado para este jueves, víspera del Consejo de Ministros, para intentar acordar "in extremis" el texto definitivo.

Adelantó que el nuevo delito será castigado ?según el último borrador del texto, aún sometido a cambios? con hasta seis años de prisión, la retirada de los contenidos y, en determinadas circunstancias, el "bloqueo" de la página.

Aseguró que no se prevé en ningún caso la persecución al usuario, al estilo del régimen francés: solo se coloca en el punto de mira al prestador de ese servicio de intermediación entre quienes comercian con obras piratas y el consumidor final.

— NOTIMEX