31 de julio de 2013 / 05:57 p.m.

El gobierno de transición egipcio ordenó hoy al Ministerio del Interior que adopte "todas las medidas necesarias" para el desalojo de dos campamentos de protestas de los seguidores del destituido presidente egipcio Mohamed Mursi en El Cairo.

"El gabinete ha decidido hoy en su reunión comenzar a adoptar todas las medidas necesarias para enfrentar los riesgos de las acampadas y autorizar al Ministerio del Interior que haga lo que sea necesario para el desalojo de las protestas de Rabia al Adawiya y la plaza de Al Naha en el sur de la capital, de acuerdo a la ley y la Constitución", dijo la ministra de Información, Duriya Sharaf Eddin, tras una reunión del gabinete de gobierno.

Las protestas de los islamistas junto a una mezquita en el barrio de Ciudad Naser y ante la Universidad de El Cairo suponen un "peligro para la seguridad nacional", añadió la ministra en una declaración leída en televisión.

Desde el derrocamiento de Mursi por el Ejército en un golpe militar el 3 de julio, miles de seguidores de Mursi protestan exigiendo su restitución. Los analistas temen una nueva deriva violenta si la policía actúa contra las concentraciones.

Al menos 80 personas, sobre todo seguidores de los Hermanos Musulmanes, murieron el fin de semana en enfrentamientos contra las fuerzas de la seguridad en el este de El Cairo.

Las autoridades de Egipto, mientras tanto, ordenaron el traslado de funcionarios de la cúpula de los Hermanos Musulmanes a un tribunal penal para ser acusados de supuesta incitación a la violencia contra sus oponentes, apuntaron fuentes de la Justicia egipcia. Entre ellos se encuentra el líder de los Hermanos Musulmanes Mohamed Badie y sus números dos Jyrat al Shater y Rashad al Bayumi. Por el momento no hay fecha oficial para el inicio del juicio.

Al Shater y Al bayumi fueron detenidos en una redada contra los islamistas tras el golpe militar.

 — DPA Y EFE