2 de junio de 2013 / 03:04 p.m.

Singapur • El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, acusó ayer a China de estar involucrada en prácticas de ciberespionaje, en su discurso en la conferencia asiática de seguridad que se celebra en Singapur.

Una semana antes de que el presidente de EU, Barack Obama, se reúna con su par chino, Xi Jinping, Hagel apuntó al gobierno y militares chinos como responsables de varias intrusiones en sistemas de información estadunidenses.

“Estados Unidos ha expresado su preocupación acerca de la creciente amenaza que suponen los ciberataques, algunos de los cuales parecen estar vinculados al gobierno y ejército chinos”, afirmó Hagel en Singapur.

El jefe del Pentágono hizo estas declaraciones días después de que un comité civil de expertos, presentara un informe que denunció que piratas chinos accedieron en los últimos años a diseños de varios sistemas de armamento estadunidense.

Sin embargo, el secretario de Defensa estadunidense buscó mostrar una cara conciliadora al destacar las áreas de interés común que comparten Washington y Pekín, y al calificar como “paso positivo” el establecimiento de un grupo de trabajo que fomente el diálogo sobre ciberseguridad bilateral.

“Estamos decididos a trabajar más intensamente con China y otros socios para establecer normas internacionales de comportamiento responsable en el ciberespacio”, indicó Hagel en su discurso durante el encuentro llamado Diálogo de Shangri-La, organizado por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.

Hagel extendió la necesidad de colaboración “constructiva” con Pekín en otras áreas de seguridad a pesar de admitir las diferencias de ambos países respecto a cuestiones como los derechos humanos o el conflicto en Siria.

“Lo importante es que estas diferencias sean abordadas en base a un diálogo continuado y respetuoso. También se requiere reforzar la confianza y reducir el riesgo de que haya errores de cálculo, sobre todo entre nuestros militares”, añadió.

La inteligencia estadunidense clasificó recientemente la amenaza cibernética como más grave que la terrorista en lo que respecta a la seguridad del país.

Cambio estratégico

Hagel también reafirmó el giro de su país en torno a Asia, lo que podría conllevar el despliegue de tropas estadunidenses, ahora estacionadas en Oriente Medio y Europa, hacia en la región de Asia-Pacífico para 2020. “Reforzaremos nuestra presencia en Asia pese a los grandes recortes en casa”, enfatizó.

Durante el discurso, Hegel destacó la reubicación en la región del 60 por ciento de los efectivos en el extranjero de las fuerzas aéreas, el despliegue cada año de unos 2,500 marines en Australia o la inversión prevista de 100 millones de dólares para expandir los ejercicios militares en la región.

El estadunidense defendió este rumbo estratégico recalcando que EU también es una potencia del Pacífico, al tiempo que destacó que “una relación positiva y constructiva con China es una parte esencial del reequilibrio en Asia” de Washington.

“Damos la bienvenida y apoyamos a una prospera y exitosa China que contribuya a la resolución de problemas regionales y globales”, afirmó.

Además de los ciberatques, la mayoría provenientes de territorio chino, el jefe de Defensa de EU señaló como amenazas a la seguridad en Asia, el programa nuclear norcoreano y las disputas por la soberanía de zonas terrestres y marítimas, y por el acceso a recursos naturales.

Así, Hagel mostró la preocupación estadunidense acerca de “errores de cálculo potencialmente peligrosos o crisis” que representan las diversas disputas territoriales, y reiteró la oposición “firme” a los “intentos coercitivos de alterar el statu quo”.

Hegel llamó a resolver conforme a la ley internacional disputas como la del mar de China Meridional, donde Brunei, China, Filipinas, Malasia, Taiwán y Vietnam reclaman la soberanía parcial o total de las islas Spratly, ricas en gas y petróleo; mientras que Pekín y Hanoi se disputan las Paracelso.

Tras su paso por Singapur, Hagel dirigirá su viaje a Bruselas para participar en la reunión de los ministros de Defensa de la OTAN y de los representantes de las naciones que contribuyen con tropas a la fuerza internacional presente en Afganistán.

MOLESTAN A PEKÍN “INJERENCIAS”

El gobierno de China exhortó ayer a EU que cese sus injerencias en la política interna, luego de un llamado de Washington a aclarar todas las dudas que aún existen sobre los episodios violentos ocurridos en 1989 en la plaza Tiananmen de Pekín.

“Aconsejamos vivamente a Estados Unidos que cese sus prejuicios políticos, que tenga correctamente en cuenta el desarrollo chino, que rectifique sus errores y cese las injerencias en los asuntos internos chinos, para no sabotear las relaciones bilaterales”, dijo el vocero de la cancillería china, Hong Lei, en un comunicado de prensa, según la agencia Xinhua.

Esta declaración es una respuesta a un comunicado publicado el viernes por la portavoz del departamento estadunidense de Estado, Jennifer Psaki, con referencia a los hechos del 4 de junio de 1989 cuando el ejército chino reprimió a cientos de estudiantes.

Esa fecha marca “el 24º aniversario de la violenta represión a una manifestación en la plaza Tiananmen”, y por ello “Estados Unidos incita a conmemorar la pérdida dramática de vidas inocentes”, declaró Psaki.

Entre las profundas divergencias entre las dos mayores potencias mundiales, las cuestiones relativas a los derechos humanos y las libertades religiosas son motivo de tensiones crónicas.(AFP/Pekín)

XI SE REÚNE CON LÍDERES DE TRINIDAD Y TOBAGO

El presidente chino, Xi Jinping, inició ayer encuentros con dirigentes del gobierno de Trinidad y Tobago para analizar asuntos bilaterales (foto), como el interés del país asiático en los recursos energéticos de la isla caribeña. Tras una breve reunión con el presidente trinitario, Anthony Carmona, en el Centro Nacional de las Artes, Xi mantuvo pláticas en privado con la primer ministro Kamla Persad-Bissessar, en el Centro Diplomático de Puerto España. El mandatario chino viajará hoy a Costa Rica donde se entrevistará con la presidenta Laura Chinchilla. El martes, Xi llegará a la Ciudad de México para reunirse con Enrique Peña Nieto.

AGENCIAS