9 de julio de 2013 / 02:00 p.m.

Brasilia• Brasil formó parte de una red de 16 bases de espionaje que operaban los servicios de inteligencia de Estados Unidos, la única de América Latina, según información publicada ayer en el diario brasileño O Globo, basado en documentos del informático estadunidense Edward Snowden.

“Funcionó en Brasilia, por lo menos hasta 2002, una de las estaciones de espionaje en las que agentes de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA por sus siglas en inglés) trabajaban en conjunto con la Agencia Central de Inteligencia (CIA)”, reveló el diario.

Según O Globo, que tuvo acceso a varios de los documentos divulgados por Snowden, “no hay pruebas” que confirmen que la práctica continúa.

De las 16 bases, la de Brasilia era la única en América Latina y una de las dos que tenía “espías de la NSA y la CIA designados para trabajar en conjunto en el programa” llamado Special Collection Service (SCS) o servicio especial de recopilación de información.

Las bases estaban “dedicadas a un programa de recolección de información a través de satélites de otros países”. Los satélites, al igual que la fibra óptica, son fundamentales para las comunicaciones.

Brasil no cuenta con satélite propio, pero alquila ocho.

O Globo ilustra su página con la imagen de un supuesto reporte de la NSA de 2010 que muestra la interceptación de comunicaciones de las misiones diplomáticas de Brasil en Washington y la ONU.

Para espiar oficinas extranjeras en Estados Unidos, la inteligencia estadunidense utilizó programas “operados a partir de implantes físicos en las redes digitales privadas y en computadoras”. Tres programas sirven para interceptar señales digitales, copiar lo que aparece en los monitores de la computadora y hacer copias del contenido de los discos duros.

El trabajo pasaba por “convertir esas señales captadas en el exterior a partir de oficinas oficiales de Estados Unidos como embajadas y consulados”, preció el rotativo.

El domingo, O Globo reveló que Estados Unidos interceptó millones de correos electrónicos y llamadas telefónicas de Brasil en los últimos 10 años.

El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff consideró “extremadamente grave” la denuncia y pidió explicaciones a Washington.

Rousseff dijo ayer que si hubo espionaje en su país correspondería a una “violación a la soberanía”, pero se mostró cautelosa de acusar a Washington tras la denuncia del diario.

“Si hubiera participación de otros países, de otras empresas que no sean brasileñas, seguramente es violación de la soberanía, sin duda, como es violación de los derechos humanos”, dijo Rousseff en su primera declaración pública sobre el caso.

Confirmó también la apertura de una investigación a la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) y a la Policía Federal “para saber sobre las condiciones respecto a esa información que circuló por la prensa de que una empresa o empresas de telecomunicaciones brasileñas participaron de ese tipo de espionaje de datos privados de personas y de empresas privadas brasileñas”.

La mandataria dijo además que Brasil pedirá en la Unión Internacional de Telecomunicaciones, con sede en Ginebra, “resguarda la seguridad cibernética tanto para las telecomunicaciones como para todas las otras formas de comunicación que usen redes, que usen internet”.

Antes, el ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo, dijo que el país impulsará, con el apoyo de otros países, la creación de una agencia multilateral de control de internet.

Claves

Más Médicos

- El gobierno brasileño lanzó ayer un programa que busca atraer a miles de médicos extranjeros para cubrir un déficit en la red de salud pública, una medida que es criticada por el gremio local de la profesión.

- La previsión oficial es que todos los médicos seleccionados comiencen a trabajar a mediados de septiembre, concentrados sobre todo en el interior del país y la periferia de las grandes ciudades.

- “No se puede obligar a un médico que quiere vivir en la capital a trasladarse al interior. El profesional de la salud tiene derecho a trabajar donde quiera”, dijo la presidenta Rousseff al lanzar el programa Más Médicos.

AGENCIAS