AP
22 de abril de 2016 / 09:08 a.m.

Minnesota.- El jueves 21 de abril el mundo amanció con una triste noticia, Prince, el superastro del pop, había muerto. 

La causa de su fallecimiento no fue determinada en primer momento y su autopsia se programó para este viernes. 

Los últimos días de su vida estuvo disfrutando de su pasión por la música y conviviendo con amigos. 

La muerte del cantante se produjo dos semanas después de que cancelara conciertos en Atlanta porque no se encontraba bien. Actuó en la ciudad el 14 de abril, y se disculpó con el público poco después de subir al escenario.

Poco después, cuando hablaba con los asistentes entre canción y canción, bromeó sobre que se había sentido mal, con una leve sonrisa. Su voz parecía más débil en ocasiones cuando hablaba, pero sonaba bien al cantar en su espectáculo de 80 minutos, que incluyó desde temas popularizados por otros artistas ("Nothing Compares 2 U") a la canción con la que cerró el primer recital de la noche "Baby, I'm A Star".

Estuvo sentado al piano la mayor parte del concierto, aunque en ocasiones se levantó para tocar de pie y caminó en torno al instrumento un par de veces, para entusiasmo del público.

Después de las noticias sobre que había caído enfermo cuando regresaba de Atlanta a Minneapolis, Prince ofreció un baile el 16 de abril en su recinto de Paisley Park en Minnesota.

Jeremiah Freed, que gestiona el sitio web drfunkenberry.com y que conoció a Prince tras escribir sobre sus espectáculos a lo largo de los años, dijo haberlo visto por última vez en la fiesta. Freed dijo creer que Prince había organizado el baile para demostrarle a todo el mundo que estaba bien.

Freed no habló en privado con Prince esa noche, pero el artista hizo una breve aparición. Mostró un nuevo piano morado que había recibido como un regalo, así como una guitarra morada, pero parecía molesto por las noticias sobre que estaba enfermo.

"Cuando tuvo que hablar sobre las historias que circulaban, no parecía muy contento. Era como, 'Estoy aquí, estoy bien''', dijo Freed, señalando que Prince dijo a la gente "Esperen unos días antes de ponerse a rezar".

Lars Larson, un hombre de Minneapolis de 37 años que trabajó durante unos seis años en como empleado de seguridad para Prince en eventos en su residencia, dijo haber acudido a esa misma fiesta. El cantante estuvo poco tiempo en el escenario y habló con el público antes de estar 20 minutos junto al sistema de sonido, antes de desaparecer para el resto de la noche, dijo Larson.

"Se le veía genial. Se veía como Prince", dijo. "Todo el objetivo del sábado era demostrar que estaba bien".