10 de junio de 2013 / 01:09 p.m.

Lisboa • La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se reúne hoy con las primeras autoridades lusas en una breve visita a Portugal para estrechar las relaciones bilaterales y participar en la entrega del premio Camoes al escritor mozambiqueño Mia Couto.

La jefa de Estado brasileña llegó el domingo a Lisboa, aunque su agenda oficial se desarrolla hoy centrada en actos de carácter cultural y entrevistas con el jefe de Estado, Anibal Cavaco Silva, y el primer ministro, Pedro Passos Coelho, en las que las privatizaciones lusas se consideran uno de los temas a tratar.

Los dos países, según fuentes oficiales, coinciden en el interés de promover el comercio bilateral y las inversiones, que se han duplicado en el último decenio pero todavía son, respectivamente, poco relevantes, con un volumen que ronda los dos mil millones de euros.

Rousseff tiene previsto visitar una de las instituciones de la extensa comunidad de brasileños que reside en Portugal, la Casa de Brasil, y clausurar los actos de intercambio cultural organizados en los últimos meses por ambas naciones dentro del "Año de Portugal en Brasil" y el "Año de Brasil en Portugal".

La segunda visita que realiza la presidenta brasileña a la antigua metrópoli tiene un marcado acento cultural porque coincide con la celebración del día de la Lengua portuguesa y las comunidades lusófonas, en el aniversario de la muerte del padre de las letras lusas, Luis Vaz de Camoes (1524-1580).

El premio literario más importante de la lengua portuguesa, que organizan alternativamente cada año Portugal y Brasil, lleva el nombre del insigne poeta y será entregado hoy por los jefes de Estado de los dos países en una ceremonia en el Palacio de Queluz, en las cercanías de Lisboa.

La 25 edición del galardón, que ha distinguido a figuras literarias como Jorge Amado o José Saramago, fue otorgada el pasado 27 de mayo en Brasil al mozambiqueño Mia Couto (António Emílio Leite Couto).

Además del premio Camoes, Portugal y Brasil están comprometidos en la proyección internacional de la lengua lusa, que hablan 250 millones de personas en ocho países.

Pese al marcado acento cultural de la visita, Rousseff abrió el domingo su estancia en Lisboa, antes de los actos oficiales de hoy, con una entrevista con el líder de la oposición lusa, Antonio José Seguro, secretario general del Partido Socialista (PS).

Según informó esa organización, que precedió en el poder al actual Gobierno conservador y es de nuevo favorita de las encuestas para los comicios de 2015, la reunión duró cerca de una hora y abordó temas como las inversiones y el papel que Brasil puede jugar para ayudar a Portugal a superar su grave crisis económica.

Esta segunda estancia de Rouseff en Lisboa, donde ya estuvo en 2011, el mismo año en el que asumió la presidencia brasileña, se produce cuando Portugal está en la fase final de privatización de sus empresas públicas para cumplir las medidas de ajuste económico del rescate financiero que pidió hace dos años.

Aunque las mayores privatizaciones lusas -la gestora de aeropuertos y las eléctricas EDP y REN por unos 4.500 millones de euros- no recayeron en las empresas brasileñas aspirantes, todavía están pendientes de vender la aerolínea TAP, los correos, ferrocarriles y el suministro de agua, entre otros servicios.

Esas operaciones junto al estímulo de las inversiones brasileñas en Portugal y el impulso del comercio bilateral están entre los temas a tratar en las reuniones de Rouseff con los dos lideres conservadores que desempeñan la jefatura del Estado y la del Gobierno luso.

EFE