7 de abril de 2013 / 03:03 p.m.

Washington  • Estados Unidos intenta que el nuevo gobierno chino de Xi Jinping colabore para minimizar las amenazas de su aliado norcoreano y permita poner fin a una escalada que sigue aumentando con las informaciones de que Corea del Norte ha desplegado misiles en su costa este.

Según informó ayer el diario The New York Times, el mandatario estadunidense Barack Obama mantuvo una reciente conversación con Jinping, y la Casa Blanca considera que Pekín ha moderado su postura de apoyo a Corea del Norte y a su líder Kim Jong-un.

China ha mantenido una postura de tibieza y moderación en la crisis norcoreana actual, pese a que Estados Unidos ha desplegado interceptores de misiles y desplazado bombarderos en las maniobras militares conjuntas que desarrolla desde marzo en Corea del Sur con sus aliados.

En entrevista, el asesor de seguridad de la Casa Blanca Tom Dolidon, consideró que la postura de China con la llegada de su nuevo gobierno “está evolucionando”, aunque otros expertos estadunidenses creen que se debe mantener la cautela.

Estados Unidos ha estado en contacto con China para comunicarle los planes de reforzar las defensas antimisiles en el Pacífico por temor a que Corea del Norte pueda materializar sus amenazas, algo que levanta los recelos del gigante asiático, pero que hasta el momento no ha provocado las quejas de los chinos.

Según informó ayer Christopher Hill, ex negociador estadunidense con Corea del Norte, “algunos miembros de la élite china no quieren una mayor presión militar de Estados Unidos en sus cercanías, pero también hay otros que están un poco cansados de la actitud norcoreana”.

Para Hill la clave será ver cómo reaccionan Corea del Norte y EU una vez terminen las maniobras militares anuales entre Estados Unidos y Corea del Sur y se rebaje la retórica beligerante del gobierno de Kim Jong-un.

En tanto, Corea del Norte no parece estar dispuesto a rebajar la tensión en la zona y, según funcionarios de Washington, el ejército norcoreano ha desplegado dos lanzaderas móviles de misiles en su costa este.

La agencia surcoreana Yonhap informó que los misiles podrían ser del tipo Musudan con un alcance de entre 3 mil y 4 mil kilómetros y aunque el gobierno de Corea del Sur no ha confirmado la posibilidad de un lanzamiento ha ordenado el despliegue de destructores Aegis para interceptar proyectiles en sus costas este y oeste.

La Casa Blanca sigue trabajando diplomáticamente para reducir la tensión entre las dos Coreas y el próximo sábado el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, llegará a Pekín en una gira que también le llevará a Seúl y Tokio.

Entre los temas prioritarios estará la necesidad de reducir el riesgo nuclear en la Península de Corea y conseguir que el joven líder norcoreano Kim Jong-un deje de ignorar la peticiones de EU, pero también de China, de parar su desarrollo y pruebas atómicas.

El cambio de actitud de China hacia Corea del Norte hizo que el mes pasado Pekín apoyará en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un paquete de sanciones contra el gobierno norcoreano por su tercer ensayo nuclear del 12 de febrero.

Las presiones para que China contribuya a rebajar la tensión llegaron por parte del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en Madrid, donde mantuvo una conversación con el ministro de Exteriores chino, Wang Yi.

Ban se mostró “preocupado por la situación”, pero confió “que los líderes chinos pondrán todos sus esfuerzos para ayudar a que la situación se calme y apoyen a Corea del Norte a que cambie de rumbo”.

Claves

Embajadas en calma

- La propuesta de Corea del Norte de evacuar al personal de las embajadas extranjeras en Pyongyang no tuvo respuesta ayer por parte de las sedes diplomáticas que, en plena tensión, mantienen a sus representantes.

- “Ninguna misión extranjera se ha preparado para abandonar” la capital del país, según informaron ayer fuentes gubernamentales de Seúl.

- La mayoría de los gobiernos extranjeros “ven el mensaje como una estrategia para elevar la tensión”, para reforzar su unidad interna y su posición en el exterior.

 EFE