25 de enero de 2013 / 03:18 a.m.

Leon Panetta subrayó la voluntad de Washington de perseguir a los autores del asalto a la planta de gas en la que murieron tres estadunidenses, mientras Japón elevó a diez sus muertos en el ataque tras identificar otro cadáver.

 Washington DC -Baltimore • El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, subrayó hoy la determinación de Estados Unidos de perseguir a los autores del secuestro de decenas de empleados de diversas nacionalidades en una planta de gas en Argelia, en el que murieron tres estadunidenses.

"Tomaremos las acciones que sean necesarias para capturar a estas personas", dijo el secretario en una rueda de prensa. Panetta explicó que Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) se atribuyó la autoría, pero todavía tiene que obtener más información de las autoridades argelinas.

Dichas autoridades están interrogando a dos individuos supuestamente involucrados en el secuestro, por lo que Estados Unidos espera tener información más precisa sobre las personas involucradas. En este sentido señaló que el primer reto será "determinar quién estuvo involucrado", porque "si encontramos quienes son los autores vamos a ir tras ellos", advirtió.

"Ciudadanos estadunidenses fueron asesinados y no nos mantenemos sin hacer nada cuando hay estadunidenses asesinados", agregó. El asalto y la toma de rehenes en la planta de gas del suroeste de Argelia finalizó con la muerte de 38 civiles y 29 agresores, tras la operación que llevaron a cabo las fuerzas especiales del Ejército argelino.

Mientras, el gobierno de Japón confirmó hoy la muerte de otro ciudadano nipón en el asalto de la semana pasada a la planta de gas en el sureste de Argelia, lo que eleva a diez los fallecidos japoneses en ese ataque.

El ministro portavoz de Japón, Yoshihide Suga, detalló hoy que se ha identificado el cuerpo del último ciudadano japonés que permanecía sin localizar tras la toma de las instalaciones gasísticas de In Amenas por parte de un grupo armado salafista.

Al menos 37 trabajadores extranjeros de ocho países y uno argelino, así como 29 terroristas, murieron en la operación de rescate, además de un gendarme local que falleció durante la irrupción de los terroristas en las instalaciones, el pasado día 16.

Todos los fallecidos nipones eran empleados de la empresa de ingeniería JGC, con sede en Yokohama, que mantenía en la planta de In Amenas 17 trabajadores japoneses y 61 de otras nacionalidades.

La toma de esas instalaciones en la zona meridional de Argelia la semana pasada se prolongó durante cuatro días, hasta el pasado sábado, cuando concluyó tras la irrupción de las fuerzas especiales del Ejército argelino.

Está previsto que mañana, viernes, los cuerpos de los fallecidos nipones y siete supervivientes de esta nacionalidad lleguen de vuelta a Japón en un avión enviado a Argelia por el Gobierno de Tokio, que ha indicado que ese mismo día hará públicos los nombres de las víctimas.

Hasta ahora había evitado difundir sus identidades a instancias de la firma JGC, cuyo presidente, Koichi Kawana, se trasladó a Argelia tras la crisis para seguir la situación sobre el terreno y tiene planeado llegar mañana a Japón en el mismo avión. Está previsto que las autoridades niponas practiquen autopsias a los cuerpos de todas las víctimas para precisar las causas concretas de las muertes, informó la agencia local Kyodo.

El asalto a la planta de In Amenas, al que sobrevivieron 792 trabajadores, lo reivindicó un grupo salafista que dijo actuar en respuesta a la intervención internacional en apoyo del Gobierno de Mali contra los grupos radicales islámicos que operan en el norte de ese país.

EFE