9 de septiembre de 2013 / 07:27 p.m.

 Estados Unidos examinará la propuesta rusa encaminada a que Siria entregue su arsenal químico, aunque confesó su "serio escepticismo" respecto a que el régimen sirio lo cumpla. En una rueda de prensa, el asesor adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Tony Blinken, dijo que el Gobierno estadunidense aún no tiene los detalles de la propuesta rusa, pero cuando la reciba la "revisarán con detenimiento".

Ahora bien, puntualizó el asesor, "no debemos olvidar que Siria tiene uno de los arsenales de armas químicas más grandes del mundo" y que Damasco ha dejado pasar muchas ocasiones en el pasado de renunciar a sus armas químicas. Blinken trató la propuesta con escepticismo y como una iniciativa que emana de Rusia y no de las palabras del secretario de Estado de EU, John Kerry.

En otra conferencia de prensa previa, la portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, aseguró que Kerry hablaba de manera "retórica" cuando dijo que Siria podría evitar un ataque si entregaba todo su arsenal de armas químicas. Según la portavoz, Kerry habló de esa posibilidad "de manera retórica sobre una situación muy poco probable".

Harf aseguró que el Departamento de Estado "revisará los detalles" de la propuesta hecha hoy por el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov. Sin embargo, la diplomacia estadunidense alberga "un profundo escepticismo" respecto a la posibilidad de que el régimen de Bashar al Asad entregue todas sus armas químicas y las ponga bajo control internacional para su destrucción.

"Examinamos todas las ideas que se ponen sobre la mesa", indicó Harf, quien aseguro, no obstante, que el Congreso estadunidense debe actuar lo antes posible para autorizar la intervención militar "limitada" que ha pedido el presidente Barack Obama.

Según el Departamento de Estado, Siria ha rechazado durante los últimos dos años someter a control internacional su arsenal de armamento químico y dijo que la "declaración rusa" se debe poner "en contexto", ya que se da tras la "amenaza de una acción militar de Estados Unidos", algo que también subrayó la Casa Blanca.

Harf aseguró que lo que no desea Washington es que está propuesta rusa "sea utilizada como una nueva táctica de estancamiento", para esquivar una intervención militar, que Estados Unidos ha dicho que será limitada, sin que se produzcan cambios sustanciales sobre armamento químico.

Asimismo, Blinken dijo que Bashar al Asad es el responsable del ataque químico del pasado 21 de agosto a las afueras de Damasco y quitó credibilidad a las informaciones que indican que el mandatario no tenía conocimiento del ataque. "Asad controla el programa de armas químicas, cualquier orden para usar armas químicas debería haber sido iniciada por Asad", afirmó.

De otra parte, el jefe de la mayoría demócrata, Harry Reid, anunció hoy que una primera votación sobre el proyecto que autoriza al presidente Obama a intervenir militarmente en Siria tendrá lugar el miércoles en el Senado de Estados Unidos.

Esa votación de procedimiento, que daría una señal del apoyo con que contaría una eventual operación militar en la Cámara alta del Congreso, es la etapa previa e indispensable para la continuación de los debates, la presentación de enmiendas y la eventual aprobación final del proyecto, que podría tener lugar antes del fin de semana en el Senado.

EFE