AGENCIAS
14 de septiembre de 2013 / 12:52 a.m.

Ginebra, Suiza • Estados Unidos no insistirá en incorporar al proyecto de resolución de la ONU la amenaza de una acción militar contra el régimen sirio si éste incumple su compromiso de entregar las armas químicas que posee, señalaron hoy fuentes diplomáticas, lo que indica un cambio drástico de posición ante la presión de Rusia.

Además, Washington estima que en dos semanas podrá juzgarse el resultado de las negociaciones sobre Siria. La opción militar quedará por tanto excluida del proyecto de resolución que se presentará al Consejo de Seguridad de la ONU y que quedó en suspenso a la espera del resultado de una reunión que mantienen en Ginebra los jefes de la diplomacia de EU, John Kerry, y de Rusia, Sergei Lavrov.

Ambos se reúnen hoy por tercer día consecutivo para acordar las modalidades para garantizar que Siria quedará libre de armas químicas, que no las producirá y que sus existencias actuales serán destruidas de forma adecuada.

Las delegaciones de ambos países, conformadas por expertos en armas químicas, desarme y seguridad, se reunieron hasta muy entrada la noche, sin la presencia de Kerry y Lavrov, quienes volverán a reunirse por la mañana antes de ofrecer una rueda de prensa conjunta, dijeron las fuentes.

Kerry, al frente de la delegación estadunidense llegó a estas conversaciones afirmando que la crisis en Siria "no es un juego" y que el acuerdo al que esperaba llegar con su contraparte rusa debía ser completo, fiable, práctico y capaz de ser implementado en un periodo aceptable.

Además, consideró como punto esencial que el acuerdo sobre la remoción de armas químicas incluyera sanciones en caso de que el régimen de Bashar El Asad incumpla su compromiso, una exigencia a la que EU ha aceptado renunciar temporalmente.

El presidente Barack Obama mantendrá, sin embargo, la opción de ordenar una acción unilateral contra el régimen sirio, utilizando sus poderes de comandante en jefe, si éste desconoce los alcances del compromiso entre Washington y Moscú, el mayor aliado de Al Asad en el exterior.

La utilización de armas químicas en Siria, consideradas como armamento de destrucción masiva, ha sido documentada en los últimos meses de la guerra civil que persiste en Siria.

Al respecto, una comisión de inspectores de la ONU, a la que el Gobierno sirio permitió la entrada al país el pasado mes, hará público el lunes próximo su informe sobre su misión, durante la que pudo visitar distintos lugares donde se ha denunciado ataques con armas químicas.

El mayor de ellos fue el registrado el pasado 21 de agosto en la periferia de Damasco, del que Moscú acusa a los grupos armados rebeldes, mientras que Washington responsabiliza al régimen sirio sobre la base de diversas pruebas con las que dice contar.

De otra parte, Estados Unidos considera que en un plazo de dos semanas se sabrá si las discusiones con Rusia sobre el arsenal químico sirio tienen posibilidades de llegar a buen término, indicaron hoy altos responsables del gobierno de Obama.

Estos funcionarios, que pidieron permanecer en el anonimato, afirmaron también que el informe de los expertos de la ONU, esperado para el lunes, contribuirá a aislar aún más al Kremlin en su opinión según la cual fue la oposición, y no el régimen de Bashar al Asad, la responsable de un mortal ataque con armas químicas el 21 de agosto cerca de Damasco.

Luego de que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, acusara hoy a Asad de haber cometido "numeroso crímenes contra la humanidad", los responsables esperan que el informe del organismo internacional haga que más países se adhieran a la posición de Estados Unidos.

El martes de noche, Obama anunció que pidió al Congreso suspender el estudio de una resolución sobre el uso de la fuerza en Siria, y aceptó dar una chance a la diplomacia, al tiempo que Rusia, aliado de Asad, propuso poner el arsenal químico de Siria bajo control internacional.