8 de junio de 2013 / 07:53 p.m.

Rancho Mirage, California • El presidente estadunidense, Barack Obama, y su par chino, Xi Jinping, prometieron ayer poner las bases de un "nuevo modelo" para "forjar el futuro" de las relaciones entre Washington y Pekín, al inicio de una cumbre informal en California.

Obama, que afirmó que las buenas relaciones entre ambos países son importantes "para el mundo", aseguró que espera un "nuevo modelo de cooperación con Pekín", una propuesta que Xi retomó en su declaración como “un nuevo modelo de relación entre países grandes".

"El presidente Xi acaba de asumir sus funciones en marzo y nuestra decisión de vernos tan rápido demuestra la importancia de las relaciones entre Estados Unidos y China", manifestó Obama frente a periodistas, en la suntuosa propiedad de Sunnylands del Rancho Mirage, a 160 km de Los Ángeles, donde mantuvieron conversaciones anoche, en torno a una cena "de trabajo" y que planean continuar esta mañana.

Esta relación "es importante no solo para la prosperidad de nuestros dos países sino también es importante para la región Asia-Pacífico y por lo tanto para el mundo", agregó el gobernante estadunidense.

Barack Obama mencionó, no obstante, eventuales temas de discordia entre las dos potencias, como el de la ciberseguridad, un ámbito en el que deseó que Pekín y Washington "trabajen juntos", además de otros relativos a Corea del Norte o derechos humanos.

Xi llegó a California la noche del jueves tras una gira por América Latina y el Caribe, regiones recientemente visitadas también por Obama y por su vicepresidente, Joe Biden, en una muestra de que el hemisferio occidental está también cada vez más en el punto de mira comercial y económico de EU, al igual que de China.

Pero según los expertos, en este primer cara a cara entre los dos mandatarios de lo que se trata sobre todo es que se conozcan mejor. Y es que si bien es el primer encuentro de Xi con Obama desde que ascendió a la presidencia china, ambos ya se conocen, puesto que Obama lo recibió el año pasado en la Casa Blanca, cuando Xi era aún vicepresidente.

Coincidiendo con la estancia de Xi en Estados Unidos, Pekín emitió pasaportes para el hermano y la madre del disidente chino ciego Chen Guangcheng, lo que les permitirá visitar al activista, que el año pasado protagonizó una espectacular huida desde una pequeña aldea, en el este de China, donde permanecía bajo arresto domiciliario, hasta la embajada estadunidense a en la capital.

El caso generó un conflicto diplomático entre Washington y Pekín, que al final consiguió que se autorizara a Chen Guangcheng emigrar al territorio estadunidense junto con su mujer y sus dos hijos.

El activista Hu Jia se preguntó ayer, en la red social Twitter, si los documentos no son un gesto conciliador de cara a Washington por la visita de Xi Jinping.

Chen y otros activistas le han pedido a Obama que aborde el tema de los derechos humanos en China durante su encuentro con Xi.

SIETE MUERTOS EN TIROTEO

Al menos siete personas fallecieron ayer tras un incendio y una serie de tiroteos en el entorno de una universidad en Santa Mónica, en el condado de Los Ángeles, informaron autoridades que confirmaron que el autor de los disparos es uno de los fallecidos.

En una conferencia de prensa, la jefa del Departamento de Policía de Santa Mónica, Jacqueline Seabrooks, aseguró que el suceso no es un "tiroteo escolar" y que se desarrolló de forma escalonada hasta concluir en Santa Monica College.

Los disparos iniciados en varias calles continuaron en el campus y finalmente la policía mató en la biblioteca al atacante, un joven blanco de entre 25 y 30 años, vestido de negro, armado y con chaleco antibalas. Seabrooks señaló que hay un detenido que va a ser interrogado en relación con el suceso, aunque descartó pronunciarse sobre si está involucrado de forma directa en el mismo.

Barack Obama, se encontraba en Santa Mónica en un evento de recaudación de fondos próximo al lugar de los hechos y su recorrido fue alterado ligeramente para evitar la zona del tiroteo.

EFE/ AGENCIAS