EFE
22 de junio de 2013 / 06:06 p.m.

Washington • Las autoridades federales de EU presentaron cargos contra Edward Snowden por revelar programas de espionaje secretos y solicitan a Hong Kong, donde supuestamente se refugia el joven, que lo detenga con una orden de arresto provisional, según informó ayer el diario The Washington Post.

"Snowden ha sido acusado de espionaje, robo y transferencia de propiedad del gobierno en un escrito de carácter confidencial presentado en un tribunal federal de Virginia", indicaron funcionarios estadunidenses al diario.

El joven de 29 años, ex técnico de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) y trabajador externo de la Agencia Nacional de Seguridad de EU (NSA), huyó a Hong Kong a principios de junio, justo antes de filtrar al diario británico The Guardian información sobre la forma como operan dos programas secretos de espionaje de la segunda de esas agencias, y se desconoce su paradero actual.

Los cargos se presentaron en un tribunal del Distrito Este de Virginia, la jurisdicción donde se encuentra el ex empleador de Snowden, el contratista Booz Allen Hamilton, y cuya corte tiene mucha experiencia en procesar casos con implicaciones de seguridad nacional.

El documento legal presentado ayer es un primer paso en el proceso contra Snowden, y las autoridades tienen ahora 60 días para presentar un escrito de imputación, que exponga los argumentos que sustentan la acusación, según el Post.

Una vez presentada la imputación, el gobierno estadunidense puede recurrir al tratado de extradición que posee con Hong Kong para solicitar a las autoridades de esa región administrativa especial china que lo entreguen para su juicio en EU.

El gobierno de Barack Obama ya ha pedido a Hong Kong que detenga provisionalmente a Snowden, según el rotativo.

En caso de que EU emita una orden de extradición, Snowden puede resistirse a ella en los tribunales de Hong Kong, en una batalla legal que podría llegar hasta la corte superior de la ex colonia británica y durar muchos meses, según indicaron al diario abogados estadunidenses y de esa región china.

El tratado de extradición entre EU y Hong Kong cuenta con una excepción por ofensas políticas, una categoría en la que se incluye en muchos casos el espionaje, apunta el periódico.

"Es probable que el equipo de defensa de Snowden en Hong Kong invoque la parte del tratado de extradición que señala que los sospechosos no serán entregados para enfrentar un juicio criminal por ofensas de 'carácter político'", señala el Post.

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, reveló esta semana que su organización está ayudando a Snowden para que reciba asilo en Islandia, y un empresario de ese país se ofreció a trasladar al joven hasta allí en un avión privado si las autoridades islandesas garantizan que no lo extraditarán.

El gobierno de Hong Kong, encabezado por Chung-Ying Leung, aseguró la semana pasada que tratará el caso Snowden de acuerdo con sus propias leyes.

 

LONDRES TAMBIÉN TIENE SU SISTEMA DE ESPIONAJE

El centro de escuchas de la inteligencia británica (GCHQ) intercepta y almacena correos, mensajes y llamadas de todo el mundo que circulan por las redes de comunicaciones, según reveló ayer el diario londinense The Guardian.

El periódico asegura haber accedido a documentos secretos que así lo prueban filtrados por Edward Snowden, el ex colaborador técnico de la Agencia de Nacional de Seguridad estadunidense (NSA) que destapó este mes un programa de Washington para acceder a los datos de millones de ciudadanos almacenados en servidores de Google, Facebook y Skype, entre otros.

GCHQ tiene la capacidad para acceder a los cables de fibra óptica por los que circula gran parte del tráfico mundial de telecomunicaciones y puede almacenar gran cantidad durante al menos 30 días.

La operación de filtrado y análisis, bautizada "Tempora", entró en funcionamiento hace 18 meses, según el diario, que asegura que el espionaje británico comparte información obtenida a través de ese canal con la NSA.

Este mes, después de que se destapara la presunta colaboración del Reino Unido con el programa de ciberespionaje de EU, Londres defendió que sus servicios secretos actúan dentro de la legalidad y con las preceptivas autorizaciones.