Agencias 
27 de julio de 2013 / 10:56 p.m.

 

Washington, El Cairo • El secretario de Estado estadunidense John Kerry dijo hoy que su país está "profundamente preocupado" por "el derramamiento de sangre y la violencia" de las últimas horas en Egipto que ha dejado al menos 72 muertos y 292 heridos.

Las autoridades egipcias "tienen la obligación moral y legal de respetar el derecho a manifestarse de manera pacífica y la libertad de expresión", indicó Kerry en un comunicado.

"Es un momento clave para Egipto. Hace algo más de dos años que comenzó una revolución, que aún no terminó pero su destino estará marcado para siempre por lo que está sucediendo actualmente", agregó Kerry. "La violencia ha hecho retroceder el proceso de reconciliación y de democratización de Egipto, pero también tiene un impacto negativo en la estabilidad de la región", destacó.

El secretario de Estado dijo que se reunió en la mañana de hoy con el vicepresidente interino de Egipto, Mohamed El Baradei, y con la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton. "Estados Unidos solicita una investigación independiente e imparcial de los acontecimientos de estas últimas horas", señaló.

"Un proceso político es necesario para llegar lo antes posible a un gobierno electo respetuoso del pluralismo y de la tolerancia. Un diálogo político significativo, pedido por el propio gobierno interino, debe ser llevado a cabo con representantes de todas las tendencias de la sociedad egipcia",, puntualizó.

"Para permitirlo, Estados Unidos reitera su llamado a terminar con las detenciones de carácter política y a liberar a los dirigentes de los partidos, en conformidad con la ley", concluyó Kerry.

Al menos 72 personas murieron hoy en El Cairo tras enfrentamientos entre la policía y seguidores del presidente depuesto Mohamed Mursi, los más letales desde la caída del ex mandatario. Ambos campos se acusaron de ser responsables de la violencia, que también causó la muerte de otras ocho personas en Alejandría (norte) el viernes, llevando a 74 los fallecidos en dos días de incidentes.

El presidente egipcio interino, Adli Mansur, presidió hoy una reunión de varios responsables políticos y militares para revisar la situación de seguridad del país, informó un comunicado de su oficina.

La nota, recogida en medios estatales egipcios, precisa que a la cita, celebrada en el Palacio Presidencial, acudieron el primer ministro Hazem el Beblaui, el vicepresidente de Relaciones Exteriores, Mohamed el Baradei, y el jefe del Ejército, Abdel Fatah al Sisi.

También estuvo presente el titular del Interior, Mohamed Ibrahim, el de Justicia, Adel Abdel Hamid, y el de Exteriores, Nabil Fahmi. Otro de los responsables que participaron en la reunión fueron el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Sedki Sobhi, director de la Inteligencia castrense, y el asesor presidencial para Asuntos Estratégicos, Mustafa Higazi.

Al menos 72 personas murieron la pasada madrugada y 292 resultaron heridas en los choques de la pasada madrugada entre partidarios del depuesto presidente Mohamed Mursi y la policía en El Cairo, según el último recuento del Ministerio de Sanidad. Las versiones son contradictorias sobre lo ocurrido anoche en las proximidades de la plaza de Rabea al Aduiya, donde está acampados los islamistas.

El Ministerio del Interior ha acusado a la Hermandad de haber disparado perdigones y de intentar bloquear el puente 6 de octubre, uno de los principales de la ciudad. Asimismo, el ministerio aseguró que la policía solo empleó gases lacrimógenos contra los manifestantes, que, subrayó, se enfrentaron a vecinos de Ciudad Naser a pedradas y con disparos de perdigones.

Según los islamistas, fueron los agentes policiales, apoyados por "baltaguiya" (matones), quienes atacaron a los manifestantes pro Mursi, contra quienes dispararon balas y perdigones a las cabezas y pechos.