19 de enero de 2013 / 04:22 p.m.

Washington y Argel  Estados Unidos rechazó ayer cualquier tipo de negociación con el grupo salafista que, hasta esta madrugada, mantenía retenidos a un número indeterminado de extranjeros y argelinos en un yacimiento de gas del sureste de Argelia al tiempo que confirmó la muerte de uno de sus connacionales.

“Estados Unidos no negocia con terroristas”, aseveró ayer la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, al referirse a la propuesta de los secuestradores de liberar a los ciudadanos estadunidenses que tienen retenidos a cambio de dos importantes líderes islamistas presos en la Unión Americana.

Según dijeron fuentes de los secuestradores a la agencia privada mauritana ANI —canal de comunicación con el que están en contacto desde el primer momento—, el jefe del grupo secuestrador, Mojtar Belmojtar, ha añadido estas exigencias a las ya conocidas de parar la ofensiva militar sobre el norte de Mali, y ha expuesto sus condiciones en un video que entregará, quizá este día, a varios medios.

Los presos islamistas cuya liberación exigen ahora los captores son el egipcio Omar Abderramán, condenado a cadena perpetua en EU en 1995 por su relación con un plan para volar las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001, y la paquistaní Afiya Sadiq.

En ese contexto, Washington identificó ayer como Frederick Buttaccio al ciudadano estadunidense asesinado por el grupo salafista en la planta de transformación de gas.

Fuentes del Departamento de Estado confirmaron la identidad del fallecido, originario de Texas, aunque aceptaron que no estaba claro cómo murió.

Hasta anoche, numerosos extranjeros seguían desaparecidos tras el asalto lanzado por el ejército argelino.

ANI aseguró que siete extranjeros —tres belgas, dos estadunidenses, un japonés y un británico— seguían esta madrugada en manos del comando, vinculado a la red Al Qaeda. Una fuente de seguridad argelina indicó que los extranjeros eran diez.

Según esa fuente, citada por la agencia oficial argelina APS, “además de 18 terroristas abatidos, 12 empleados argelinos y extranjeros murieron” en la operación lanzada por las fuerzas especiales en el campo gasífero de Tiguentourine, cerca de In Amenas, a mil 300 km al sudeste de Argel.

Un informe previo de APS señalaba que el operativo permitió liberar a 573 rehenes argelinos y unos 100 extranjeros y daba parte de 30 extranjeros desaparecidos.

Washington no ha querido dar cifras oficiales sobre el número de ciudadanos estadunidenses retenidos.

Según los medios estadunidenses, son cinco los ciudadanos de este país que se encontraban en las instalaciones en el momento del ataque, ocurrido hace cuatro días, de los cuales dos consiguieron escapar y esconderse en el complejo y otros tres fueron secuestrados.

Algunos extranjeros que consiguieron huir contaron que los islamistas habían puesto collares de explosivos a los rehenes.

Trabajaban en ese lugar centenares de argelinos así como personal estadunidense, británico, japonés, noruego, filipino y un irlandés.

Varias capitales occidentales se mostraron críticas ante el operativo de rescate, por considerar que las autoridades argelinas procedieron con cierto apresuramiento, riesgoso para los rehenes.

El premier nipón, Shinzo Abe, reunió hoy a un grupo de trabajo especial para tratar la situación de los rehenes japoneses en Argelia. Por su parte, cinco noruegos que se encontraban en la planta argelina, regresaron ayer a su país.

La planta de Tiguentourine, cercana a la frontera libia, es operada por la petrolera británica BP, la noruega Statoil y la argelina Sonatrech.

ClavesLa ONU en Malí

La ONU anunció que este fin de semana llegará a Bamako una avanzadilla de la misión que trabajará con el gobierno de Malí para ayudar a restaurar el orden del país.

Precisó que la misión multidisciplinaria estará encabezada por el director de la división africana del Departamento de Asuntos Políticos, Joao Honwana.

Ayer se publicó un nuevo informe de la oficina del Alto Comisionado que documenta “numerosas violaciones de los derechos humanos” en Malí.

 — AGENCIAS