18 de abril de 2013 / 12:39 a.m.

El jefe de la diplomacia estadounidense reaccionó por primera vez a las elecciones venezolanas en una audiencia en la Cámara de Representantes.

Washington.- El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, insistió hoy en que "debe haber un recuento" de votos en Venezuela y evitó reconocer al presidente electo, Nicolás Maduro, quien lo acusó de "obsceno intervencionismo" en los asuntos del país.

El jefe de la diplomacia estadounidense reaccionó por primera vez a las elecciones venezolanas en una audiencia en la Cámara de Representantes, donde la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen le preguntó si reconoce a Maduro como ganador de los comicios.

"No puedo darle una respuesta de 'sí o no', pero creo que debe haber un recuento" de votos, dijo Kerry ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara baja.

El funcionario recordó que "otros países y la OEA (Organización de Estados Americanos) han pedido también un recuento" de votos, y que "originalmente, Maduro dijo que apoyaba la idea".

Precisamente hoy el equipo de campaña del candidato opositor venezolano, Henrique Capriles, presentó ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) una solicitud formal para el recuento voto a voto de los resultados de los comicios del domingo pasado.

Maduro aseguró que acatará "total y plenamente" la decisión que tome el CNE al respecto, mientras que la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Luisa Morales, advirtió que el recuento manual de votos "es un imposible" en Venezuela debido a su sistema automatizado.

Kerry consideró hoy "muy dudoso" que Estados Unidos envíe una delegación a la toma de posesión de Maduro, prevista para este viernes, dadas las "circunstancias debatibles" en las que se produce.

Preguntado por las denuncias de la oposición sobre irregularidades en el proceso de votación, el titular de Exteriores respondió que el Departamento de Estado está evaluándolas.

"Si hay irregularidades enormes, vamos a hacer unas cuantas preguntas serias al respecto", aseguró Kerry.

Maduro afirmó más tarde que no le importa que Estados Unidos no lo reconozca, y condenó el "obsceno intervencionismo" del Gobierno de ese país, al que instó a limitarse a enfrentar los "problemas económicos, sociales y políticos" que "agobian a su pueblo".

"¡Saque usted sus ojos de Venezuela, John Kerry!, ¡Fuera de aquí!, ¡Ya basta de intervencionismo!", exclamó Maduro. "No nos importa su reconocimiento, nosotros hemos decidido ser libres y vamos a ser libres e independientes con ustedes o sin ustedes", agregó.

La Casa Blanca respaldó en un comunicado la idea expresada por Kerry, la misma que el Gobierno estadounidense lleva repitiendo desde el lunes, por considerar que el recuento "contribuiría al diálogo político y ayudaría al avance de la democracia en el país".

"Estados Unidos toma nota de la aceptación, por parte de ambos candidatos, de una auditoría de los votos y apoya las propuestas para un proceso creíble y transparente que dé al pueblo venezolano garantías acerca de los resultados", señaló.

La residencia presidencial instó, además, a todos los venezolanos a evitar la violencia, y exhortó a las autoridades de Venezuela a que respeten "los derechos de los ciudadanos para reunirse pacíficamente y expresarse libremente".

La relación entre Estados Unidos y Venezuela atraviesa uno de sus momentos más bajos desde que a finales de 2010 se quedaron sin embajadores en medio de acusaciones mutuas, y se ha tensado aún más durante la campaña electoral en el país suramericano.

El martes, Maduro acusó a la embajada estadounidense en Caracas de "financiar y dirigir todos los hechos de violencia" que han dejado 7 muertos desde el domingo, algo que EE.UU. rechazó.

"Continuamos rechazando completamente la acusación del Gobierno venezolano de que Estados Unidos está implicado en alguna conspiración para desestabilizar al Gobierno venezolano o causar daño a alguien en Venezuela", dijo el martes a Efe un portavoz del Departamento de Estado.

El pasado noviembre, el Departamento de Estado inició un acercamiento con Maduro, entonces vicepresidente, pero esas conversaciones se estancaron y finalmente fueron suspendidas en marzo por el canciller de Venezuela, Elías Jaua, que acusó a dos diplomáticos estadounidenses de conspirar contra el país.

EFE