11 de mayo de 2013 / 02:56 a.m.

Guatemala • El ex dictador guatemalteco José Efraín Ríos Montt pasó hoy a engrosar la lista mundial de genocidas que han atentado contra grupos nacionales que consideraban sus enemigos, al ser condenado a 80 años de cárcel por un tribunal de su país, como "responsable", en calidad de "autor", de ese delito.

En la histórica sentencia condenatoria emitida hoy, el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo señaló que "Ríos Montt tuvo conocimiento" de las matanzas perpetradas por las Fuerzas Armadas bajo su mando en contra de los indígenas de la etnia ixil, y que "no lo detuvo a pensar de tener el poder para evitarlo".

Los ixiles son una de las 22 etnias de origen maya que habitan este país centroamericano, y que durante la guerra interna de 36 años que padeció entre 1960 y 1996, fueron considerados por el Gobierno como "enemigos del Estado", por supuestamente apoyar a las fuerzas insurgentes.

Según demostró la Fiscalía durante el juicio, entre marzo de 1982 y agosto de 1983, período en que Ríos Montt gobernó de facto Guatemala tras encabezar un golpe de Estado militar, las Fuerzas Armadas bajo sus órdenes asesinaron a 1,771 indígenas ixiles.

"Se ha comprobado que la población civil del grupo ixil fue objeto de asesinatos en forma masiva" por medio de "masacres, torturas, degradación de su dignidad, violaciones sexuales y desplazamientos forzosos", indicó el tribunal en su resolución.

Asimismo, consideró que los militares violaron a cientos de mujeres ixiles, destruyeron sus casas, cosechas y animales y utilizaron el hambre como "arma de guerra", entre otros hechos, "con la intención de (hacer) desaparecer a la etnia ixil".

La jueza Jazmín Barrios, presidenta del tribunal, durante la lectura de la sentencia aseguró que en el período en que Ríos Montt ejerció como jefe de Estado, se asesinó a al menos el 5.5 % de la población perteneciente a esa etnia.

El tribunal condenó al anciano general, de 86 años, a purgar una pena de 80 años de prisión, 50 por genocidio y 30 por delitos contra deberes de la humanidad, como la legislación guatemalteca tipifica los crímenes de lesa humanidad.

"Los juzgadores consideramos que el acusado José Efraín Ríos Montt tuvo conocimiento de todo lo que estaba ocurriendo y no lo detuvo, a pesar de tener el poder para evitar su perpetración", señala la sentencia.

Tras el fallo, el tribunal revocó la "detención domiciliar" de que gozaba el exdictador desde enero de 2012, y ordenó su inmediata detención y traslado a un cuartel militar que funciona como prisión preventiva.

Los supervivientes del genocidio, añadió el tribunal, "sufrieron daños psicológicos que repercuten en su desarrollo, afectan a sus hijos, y (les) provocó daños generacionales". El genocidio perpetrado en contra de los ixiles, agregaron los jueces, "se basó en el racismo" existente hacia los pueblos indígenas, y que incluso llegó al extremo de "impedir el nacimiento de niños dentro de ese grupo" étnico.

Ríos Montt, quien escuchó la sentencia del tribunal con aparente serenidad, en declaraciones a los periodistas insistió en su inocencia y anunció que sus abogados apelarán el fallo, que consideró ilegal por responder a un "show político internacional".

"Es un show político internacional que va a afectar el alma y el corazón del pueblo guatemalteco, pero nosotros tenemos paz porque nunca derramamos o nos manchamos las manos de sangre de nuestros hermanos", dijo antes de ser trasladado a prisión.

"Me han enjuiciado y me han condenado por genocidio", agregó, porque "el tribunal creyó oportuno verme a mí como genocida, pero el gran problema es que solamente trabajó sobre supuestos elementos de investigación que no tienen ninguna sustentación legal; en consecuencia, todo lo actuado no tiene valor".

Con tono de voz enérgico, el militar retirado indicó que los miembros del tribunal "no han respetado las pruebas ni el debido proceso", por lo que, anunció, "los señores abogados (de su defensa) tratarán de anular la sentencia de hoy".

Ahora, dijo sonriente, "me voy a preparar para irme a prisión. No se preocupen, no tengo mucha angustia, no tengo mucha pena, lo lamento profundamente por mi familia, pero de todas maneras de forma personal, no tengo angustia porque he cumplido con la ley".

El general retirado José Rodríguez Sánchez, quien fue enjuiciado junto a Ríos Montt por los mismos delitos y que fue absuelto por considerar el tribunal que "no tuvo injerencia" en las operaciones militares contra los ixiles, recuperó de inmediato su libertad.

Con la sentencia emitida, explicó la jueza Barrios, "se reconoce la verdad" de los hechos ocurridos, la cual "deberá ayudar a sanar las heridas del pasado" y "fortalecer la democracia del país". "Este tipo de hechos no deben de volver a repetirse. El pueblo de Guatemala desea vivir en paz", subrayó la jueza.

EFE