11 de junio de 2013 / 11:58 a.m.

Johannesburgo • El ex presidente sudafricano Nelson Mandela continúa en estado grave y recibe cuidados intensivos en un hospital de Pretoria, mientras Sudáfrica sigue con la esperanza de una pronta recuperación.

Luego de más de 48 horas de silencio sobre la salud del ex presidente, la presidencia sudafricana anunció ayer en un comunicado que Mandela, de 94 años, sigue en la misma situación “grave pero estable”.

Madiba, como se le conoce popularmente al también Nobel de la Paz, fue hospitalizado el sábado por una recaída de una infección pulmonar que lo llevó al hospital por cuarta ocasión desde diciembre.

Mientras el país espera novedades sobre su evolución, en las tiendas de Johannesburgo se escuchan a cada hora en la radio los boletines sobre el estado de su salud.

Los sudafricanos no pierden la esperanza y siguen rezando por la recuperación de Madiba, pero muchos entienden que, a su avanzada edad y con su fragilidad, quizá le esté llegando su hora.

“Le deseo una rápida recuperación y rezo por él, pero acepto que está muy enfermo”, dijo con resignación Florence Tshabalala, una mujer del barrio de Soweto (Johannesburgo), en el que Mandela vivió e inicio su lucha contra el racismo institucionalizado. por la colonización.

La expectativa sin embargo está centrada en el hospital de Pretoria donde se encuentra, y en cuyas puertas numerosos reporteros esperan las visitas de los familiares.

El gubernamental Congreso Nacional Africano (CNA), que un día lideró Mandela, desmintió que la familia de Madiba haya prohibido a los miembros del gobierno visitar al ex mandatario, tal como había publicado el diario sudafricano The Star.

Entre tanto, las embajadas extranjeras en Sudáfrica preparan las listas con las delegaciones que asistirían a un hipotético funeral inminente, según aseguraron fuentes diplomáticas latinoamericanas.

Nelson Mandela fue elegido en 1994 primer presidente negro de la historia de su país, dominado por más de 40 años por el régimen segregacionista (apartheid) de una minoría blanca sobre 80 por ciento de la población negra..

Mandela luchó contra la segregación 67 años, 27 de los cuales estuvo preso y en los que contrajo la enfermedad pulmonar que aún lo aqueja.

Su batalla por la igualdad racial y el liderazgo de una transición modelo que permite vivir en paz a negros y blancos, le han valido la admiración casi unánime en Sudáfrica, que aguarda en silencio las noticias.

AGENCIAS