2 de diciembre de 2013 / 09:58 p.m.

Nigeria.- Centenares de extremistas islámicos en camiones y un vehículo militar blindado atacaron una base de la fuerza aérea nigeriana en las afueras de la ciudad de Maiduguri el lunes antes del amanecer, dijeron funcionarios y testigos, al parecer dejando más de 20 muertos, en una de las ofensivas más audaces del grupo insurgente.

Dos helicópteros y tres aviones militares fuera de servicio fueron "discapacitados" en el ataque, dijo el brigadier general Chris Olukolade, portavoz del ministerio de Defensa. Dijo que algunas bases el ejército fueron atacadas también.

Veinticuatro extremistas murieron y muchos otros resultaron heridos, junto con dos miembros de la fuerza aérea, dijo Olukolade en una declaración.

El gobierno del estado ordenó inmediatamente que todos los residentes del área se quedasen en sus casas y extendió el toque de queda a 24 horas en Maiduguri, la cuna del movimiento extremista Boko Haram.

Los milicianos atacaron además el Aeropuerto Internacional de Maiduguri, dijo. Okulade agregó que los vuelos fueron suspendidos temporalmente, pero se habían reanudado. Los vuelos internacionales a Maiduguri cesaron hace meses, pero los vuelos nacionales han continuado.

Explosiones y disparos de armas automáticas se escucharon en la ciudad nororiental a partir de las 2:30 a.m. cuando los milicianos lanzaron el ataque con gritos de "¡Dios es grande!".

Los combates continuaron hasta aproximadamente las 7:30 de la mañana.

Funcionarios militares y del gobierno dijeron que podría haber muchos muertos. Reporteros vieron ambulancias militares transportando cuerpos a la morgue. Personas que viven alrededor de la base militar vieron cuerpos degollados y cadáveres de insurgentes en vehículos en llamas.

Olukolade dijo que las fuerzas de seguridad estaban persiguiendo a los atacantes y llamaron a los ciudadanos a denunciar a cualquier miliciano que pudieran identificar por heridas de bala.

Los testigos y funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato, por razones de seguridad.

El ataque se produjo una semana después que las fuerzas armadas bombardearon por aire y tierra escondites de Boko Haram en bosques cerca de la frontera con Camerún.

Un funcionario militar estimó la cifra de atacantes en medio millar. No estaba claro cómo una caravana tan numerosa consiguió desplazarse sin ser detectada durante la noche en un área bajo toque de queda, aunque los milicianos han capturado muchos vehículos militares y armas en los lugares de otros ataques y testigos han dicho que a veces los islamistas lucen el mismo uniforme que el ejército nigeriano.

El presidente Goodluck Jonathan impuso el estado de emergencia en mayo en tres estados, al admitir que la milicia había tomado el control de muchos pueblos y aldeas, e inundó el área con fuerzas de seguridad. La presencia militar rápidamente forzó a los extremistas a retirarse de los centros urbanos, pero no ha conseguido impedir ataques contra blancos débiles como escuelas, aldeas remotas y carreteras, en las que colocan barricadas.

La semana pasada, portavoces del ejército dijeron que los soldados estaban incrementando las medidas de seguridad y desplegándose en aldeas fronterizas en medio de temores de ataques durante la temporada navideña, y agregaron que la insurrección se ha extendido a Níger, Camerún y Chad.

La rebelión islamista, que comenzó en el 2009 y ha causado miles de muertes, representa la mayor amenaza en decenios para la seguridad y cohesión del mayor productor petrolero de África y el país más populoso del continente, con más de 160 millones de habitantes. La nación está dividida casi igualmente entre el sur mayormente cristiano y el norte predominantemente musulmán.

AP