28 de diciembre de 2013 / 09:23 p.m.

Washington.- Más de la mitad de las soldados en el curso de instrucción básica de la Infantería de Marina falló en la prueba física de levantar su propio peso al menos tres veces que se consideraba un requisito mínimo, informaron hoy fuentes militares. El Pentágono ha iniciado pruebas en las diferentes ramas de las Fuerzas Armadas de EUA para incorporar gradualmente a las mujeres en puestos de combate, de los que, oficialmente, están vedadas. A partir del 1 de enero próximo se suponía que todas las reclutas debían cumplir con la norma de fuerza física, sujetándose con las manos en una barra alta y levantando al menos tres veces su propio cuerpo. En un breve mensaje en la red social y el show de televisión de la Infantería de Marina, la cabo primero Ally Beiswanger explicó que la prueba de "pullups" se ha postergado hasta una fecha no determinada en el año venidero "para asegurar que todas las soldados tengan la mejor oportunidad de salir exitosas". En ese ejercicio se considera un puntaje elevado la repetición entre 20 y 25 veces, y el mínimo es de 3. El 55 por ciento de las reclutas pudo hacerlo menos de 3 veces. La Infantería de Marina ha usado ese ejercicio, como prueba de la fuerza en el torso y los brazos, durante más de 40 años, y considera esa destreza y fuerza como esenciales para que cada soldado pueda salir de una situación apremiante como un pantano, o para trepar un muro o cargar una caja de balas. Durante años para las reclutas la Infantería de Marina ha usado un estandar diferente que consiste en que la persona pueda levantarse al menos una vez y sostenga el mentón por encima de la barra durante al menos 15 segundos. Pero, bajo las instrucciones del Pentágono, se supone que en 2016 la Infantería de Marina y el Ejército incorporarán a las mujeres en sus unidades de infantería, blindados y artillería. Los resultados de estas pruebas han reavivado el debate no sólo sobre la conveniencia de enviar mujeres a la línea de combate, sino sobre la capacidad de las mujeres para cargar armas, municiones, equipos y aún sus camaradas al nivel que lo hacen los hombres. Miles de mujeres han servido ya en puestos de combate durante los más de doce años de guerras en Irak y Afganistán, y muchas de ellas se quejan porque la veda oficial a su servicio en combate impide que obtengan los mismos reconocimientos y promociones que los hombres.

EFE