4 de diciembre de 2013 / 07:34 p.m.

La Fiscalía informó el miércoles que por falta de pruebas optó por archivar la investigación a un hombre por una presunta violación sexual que se habría presentado en noviembre en un reconocido restaurante de las afueras de esta capital.

El archivo del proceso favoreció al abogado Camilo Ramírez Ayala, quien había sido denunciado por la familia de una joven de 19 años de haberla violado en el estacionamiento de un restaurante el 2 de noviembre pasado, explicó en rueda de prensa el vicefiscal general Jorge Fernando Perdomo.

Fiscales e investigadores “que han venido trabajando desde hace algunas semanas este tema han determinado que en este caso, después de haber realizado todas las investigaciones técnicas y jurídicas de rigor, lo que procede es un archivo” del proceso, explicó Perdomo a los reporteros.

La Fiscalía “considera que no se pudo comprobar la conducta que se le endilgó al señor indiciado”, agregó el alto funcionario. “Los dictámenes periciales y los exámenes que se le hicieron a la presunta víctima no lograron determinar la existencia siquiera de una relación sexual y mucho menos que ella hubiese sido en forma no consentida”.

Tras estallar el caso en los medios de prensa y la averiguación judicial, Ramírez se presentó voluntariamente a las autoridades y dijo que él era la persona que la familia de la joven señalaba de ser su agresor. El 14 de noviembre Ramírez fue citado por la Fiscalía a rendir testimonio, pero se acogió al derecho constitucional de guardar silencio para no autoincriminarse.

El caso cobró notoriedad luego de que Andrés Jaramillo, dueño del restaurante que funciona hace 31 años y ofrece carnes y comida típica colombiana, generó una fuerte polémica en las redes sociales al mencionar en una entrevista radial la vestimenta de una minifalda que lucía la joven cuando llegó al local, ubicado la localidad de Chía, en el departamento de Cundinamarca, y a unos 30 kilómetros al norte de Bogotá.

Jaramillo, cuyo restaurante es un amplio conjunto de mesas, bares internos y pista de baile, después ofreció excusas públicas por sus declaraciones.

AP