4 de marzo de 2013 / 02:43 p.m.

 

Familiares de algunos de los rehenes franceses en el Sahel pidieron hoy al Gobierno galo "un cambio de actitud" con respecto a los secuestradores para favorecer la apertura de negociaciones con vistas a su liberación.

""Deseamos un cambio de actitud muy claro de las acciones militares. Queremos que las acciones de fuerza sean reemplazadas por trabajos de aproximación que permitan dar signos a la parte adversa de que ha llegado el momento de negociar"", indicó a la radio "France Info" René Robert, abuelo del rehén Pierre Legrand.

Legrand forma parte del grupo más longevo de rehenes franceses, permanece en manos de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) desde que en septiembre de 2012 fue secuestrado junto a otros tres colegas, en la localidad nigerina de Arlit, donde trabajaba para el grupo nuclear francés Areva.

Las autoridades francesas consideran que se encuentra en manos del grupo de Abdelhamid Abu Zeid, que las autoridades chadianas aseguran haber matado en un ataque en el norte de Mali, dentro de la operación iniciada por Francia en enero pasado.

Los familiares de los secuestrados consideran estas operaciones "arriesgadas" para los rehenes, por lo que piden el cambio de actitud en un momento en el que la resolución del conflicto parece próxima.

""Hay que darles signos de que es el momento de que saquen la bandera blanca, de que acepten negociar y de sentarse a negociar con ellos"", indicó Robert.

La posición de Robert, que es compartida por los familiares de otros de los rehenes, no es general entre todos los allegados de los secuestrados.

En la misma emisora, un representante de los dos rehenes secuestrados en noviembre de 2011 cuando trabajaban como geólogos en el norte de Mali se mostró contrario a la táctica de la negociación y pidió al Ejército que siga con su ofensiva "hasta la rendición" de los terroristas.

""No creo en la negociación, espero que sea una rendición. En cualquier momento, a base de golpearlos, los yihadistas van a recular. Entonces hay que buscar la oportunidad de una rendición"", afirmó Pascal Lupart, portavoz de las familias de Serge Lazarevic y Philippe Verdon.

El Gobierno francés, por su parte, mantiene su postura frente a los rehenes y asegura que hace "todo lo posible" para lograr su liberación pero rechaza públicamente una negociación.

Fuentes de la Presidencia francesa indicaron a Efe que París entiende "el dolor de los familiares" de los secuestrados, pero no quisieron comentar las declaraciones de Robert.

El propio presidente, François Hollande, indicó hace unos días que no habría contrapartidas a la liberación de los rehenes.

Catorce franceses se encuentran secuestrados en la región del Sahel.

Los más antiguos de ellos son los cuatro trabajadores de Areva secuestrados en Níger desde septiembre de 2010.

En noviembre de 2011 fueron raptados Serge Lazarevic y Philippe Verdon, que oficialmente efectuaban labores geológicas en el norte de Mali.

En noviembre de 2012 el franco-portugués Gilberto Rodriguez Leal fue apresado por el grupo radical islámico Mujao en la localidad malí de Diéma y, al mes siguiente, el ingeniero Francis Collomp fue retenido por el grupo Ansaru en la ciudad nigerina de Rimi.

A ellos se suman los siete miembros de una familia, cuatro de ellos niños, secuestrada en el norte de Camerún y trasladada a Nigeria el pasado día 19, rapto reivindicado por el grupo Boko Haram.

EFE