11 de junio de 2013 / 10:00 p.m.

La Habana • El gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reiniciaron hoy sus diálogos de paz en La Habana, con un primer encontronazo por la propuesta de la guerrilla comunista de posponer las elecciones generales de 2014 y convocar a una Asamblea Nacional Constituyente.

"Eso no va", respondió de inmediato el delegado del gobierno, Humberto de la Calle, al comandante guerrillero Iván Márquez, quien antes había considerado que un aplazamiento de los comicios facilitaría el diálogo de La Habana. Santos, uno de los promotores de estas pláticas, aspira a la reelección en esos comicios, bajo el fuego de la extrema derecha colombiana.

La escaramuza retórica entre de la Calle y Márquez se registró cuando temprano en la mañana de hoy los delegados ingresaron por separado al Palacio de Convenciones de la capital cubana, sede de las conversaciones desde noviembre pasado. Esta semana, las partes trabajarán también por separado, según informaron.

El nuevo ciclo de pláticas se desarrolla además en un ambiente de incertidumbre debido a la tensión existente entre Bogotá y Caracas, por denuncias venezolanas de que desde Colombia se conspira contra el presidente Nicolás Maduro.

Las FARC consideran que "si no fuera por Venezuela no tendría lugar este proceso de paz" y estiman que la confrontación entre Bogotá y Colombia ensombrece la discusión del tema referido a la participación de las guerrillas en la vida política de Colombia.

Este asunto es el que examinan en La Habana los representantes de las dos partes desde hoy, tras llegar a un acuerdo base sobre el tema de la tierra, primero de los seis tópicos de la agenda en discusión.

Humberto de la Calle aclaró que las pláticas que se extenderán sin tiempo límite, deben dar respuesta ahora a la pregunta de "cómo abrir un camino para que las FARC se transformen en un movimiento político", tras entregar sus armas.

"Vamos a dialogar en primer lugar sobre las garantías efectivas para la oposición (que debe garantizar el Estado), en especial para los nuevos movimientos que surjan de este proceso", dijo de la Calle.

MANUEL JUAN SOMOZA