11 de agosto de 2013 / 04:25 p.m.

La Habana-Bogotá • Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos afirmaron ayer en La Habana, mediante un comunicado conjunto, que iniciaron "la construcción de acuerdos" para que las guerrillas entreguen sus armas y se incorporen a la vida política en el país sudamericano.

El documento no precisa en qué tiempo podría concretarse ese acuerdo, que solo entraría en vigor después de que las partes logren entendimientos en los seis temas que negocian en la capital cubana desde noviembre pasado y todos, de conjunto, sean sometidos a referendo en Colombia.

""El aspecto referente a la seguridad (de los insurgentes) fue abordado también ampliamente dentro del ámbito de garantías para el ejercicio de la política, dentro de los enfoques diversos de cada delegación"", detalló el comunicado, con el que se puso fin al duodécimo ciclo de pláticas en Palacio de Convenciones de La Habana, que serán reanudadas el 19 de agosto próximo.

Estas negociaciones llegaron a un primer acuerdo parcial en el tema agrario y ahora secentran en la conversión de las guerrillas en organización política, segundo punto de la agenda previamente pactada por las partes, con el acompañamiento de los gobiernos de Cuba y Noruega como garantes de las conversaciones.

Por su lado, el jefe de la delegación del gobierno colombiano, Humberto de la Calle, reiteró que el tema a debate ahora "tiene directa relación con el fin del conflicto" y está encaminado a que las FARC "dejen sus armas, se desmovilicen y se incorporen a la democracia (...) nunca se había llegado tan lejos".

No obstante, las FARC consideraron que "en Colombia es imposible hacer política de manera abierta, es necesario una reforma en profundidad, incluso en lo electoral, porque en el país no existe democracia y es grave el problema de la corrupción".

Estos pronunciamientos, paralelos al comunicado conjunto, "evidencian lo distante que todavía se encuentran las partes en cuanto a la desmovilización de las guerrillas", según entendidos.

En tanto, el presidente colombiano afirmó ayer que los diálogos que sostiene su gobierno con las FARC avanzan “bastante bien”, por lo que espera firmar la paz lo antes posible.

"Los negociadores oficiales deben llegar hoy a Bogotá. Me informaron que vienen avanzando bastante bien. Ojalá sigamos avanzando con la rapidez que se requiera y podamos firmar esa paz", señaló Juan Manuel Santos.

Sin embargo, aclaró que, aunque está convencido de que Colombia necesita la paz, ésta se debe conseguir "no a cualquier precio", sino sobre pilares que garanticen que sea "estable y duradera".

Asimismo, Santos felicitó ayer a los militares colombianos por haber matado a un jefe regional de las FARC, Jesús Antonio Plata Ríos, alias Zeplin, en una operación entre los departamentos de Cauca y Nariño (sudoeste).

El gobierno de Santos y la guerrilla de las FARC iniciaron en noviembre pasado negociaciones de paz en La Habana, con una agenda de cinco puntos, el primero de los cuales, referente al acceso a la tierra, ya fue analizado.

Las partes abordarán además temas relacionados con la participación en política de los eventuales desmovilizados, salidas al problema del narcotráfico, fin del conflicto y reparación a las víctimas de la guerra en Colombia.

Claves

Indigna muerte

- Al menos 200 personas, en su mayoría estudiantes, participaron ayer en una vigilia para clamar justicia por la muerte de Israel Hernández, un artista colombiano de 18 años que murió víctima de una descarga eléctrica por un arma Taser usada por la policía de Miami Beach.

- Alzando patinetas, pancartas pintadas con spray de grafitis y camisetas con el rostro del joven artista, cientos de personas se reunieron en una concurrida esquina de la ciudad de Florida.

- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia pidió ayer a las autoridades estadunidenses que esclarezcan la muerte del joven colombiano.

MANUEL JUAN SOMOZA-AGENCIAS