13 de febrero de 2013 / 04:02 a.m.

El fiscal general había ordenado dos veces interrogar al jeque Mahmud Shaaban, salafista, pero al no presentarse pidió su detención para que declare sobre la fatua emitida en un programa televisivo donde autorizaba matar a líderes opositores como El Baradei.

El Cairo • El fiscal general egipcio, Talat Ibrahim, ha ordenado la detención del jeque salafista que recientemente instó a matar a dirigentes del opositor Frente de Salvación Nacional, informaron hoy a Efe fuentes judiciales.

Las fuentes explicaron que Ibrahim había ordenado hasta en dos ocasiones interrogar al jeque Mahmud Shaaban, pero este no había comparecido, por lo que ahora la Fiscalía ha pedido su detención para que declare.

Durante un programa difundido hace diez días por el canal de televisión salafista Al Hafez, Shaaban emitió una fatua (edicto islámico) en la que autorizaba "en nombre del islam" el asesinato de líderes opositores.

Shaaban criticó que dirigentes del Frente como el premio nobel de la Paz Mohamed el Baradei o el opositor izquierdista Hamdin Sabahi estuviesen a favor de la caída del presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi, y autorizó que se les castigase con la muerte.

Esas declaraciones fueron condenadas por la Presidencia y el Gobierno egipcios, así como por numerosas fuerzas políticas tanto islamistas como laicas. El Ministerio egipcio del Interior reforzó entonces la seguridad en las viviendas de El Baradei y Sabahi ante el temor de un posible ataque contra ellos, después de que el miércoles pasado fuera asesinado en Túnez el líder opositor Chukri Bel Aid.

De otra parte, cientos de policías de bajo rango se manifestaron hoy en varias provincias de Egipto para exigir mejoras laborales y reformas en el Ministerio del Interior, mientras crecen las denuncias por la represión policial de las últimas protestas.

Estas concentraciones tuvieron lugar frente a las sedes de la seguridad de ciudades como Alejandría (norte), Beni Suef (al sur de El Cairo), Ismailiya (en el canal de Suez) o Asuán (al sur de Egipto), según informó el diario oficial Al Ahram.

Entre las demandas de los agentes figuran, además de un aumento de sueldos, una remodelación del Ministerio del Interior y que se proporcionen armas a los policías de bajo rango para enfrentar los disturbios.

Interior ha limitado el número de armas a disposición de estos uniformados para proteger supuestamente su seguridad y evitar un mayor número de víctimas en los enfrentamientos con manifestantes, pero los policías denuncian sentirse en algunos casos indefensos.

Las protestas de hoy de los agentes coinciden con un comunicado del ministerio en el que desmiente haber prohibido a los policías manifestarse, como se difundió en las redes sociales.

Los choques entre policías y manifestantes han sido frecuentes durante la tortuosa transición egipcia, y se han recrudecido en las últimas semanas con la conmemoración del segundo aniversario de dicha revuelta.

Ayer mismo, estallaron nuevos enfrentamientos entre ambos bandos en los alrededores del Palacio Presidencial de El Cairo. Decenas de personas resultaron heridas en estos disturbios, en los que la policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos, mientras que otra veintena fueron detenidas.

La Fiscalía de Masr al Gedida, en El Cairo, ordenó hoy detener por otras 24 horas a 21 arrestados, que están acusados de participar en actos de violencia y vandalismo y de agredir a las fuerzas de seguridad. Además, en las últimas dos semanas se han sucedido las acusaciones por la represión policial y las torturas a algunos detenidos.