11 de enero de 2013 / 02:43 p.m.

Varios famosos que expresaron su apoyo al semanario chino Southern Weekly en su protesta de los últimos días contra la censura han recibido advertencias de las autoridades, publica hoy el diario de Hong Kong South China Morning Post.

Según el diario, varios famosos parecen haber sido invitados a "tomar el té" con funcionarios del régimen, una expresión que se utiliza como un eufemismo para referirse a advertencias de las autoridades contra comportamientos que no son del agrado oficial.

La cantante taiwanesa Annie Yi, que había publicado mensajes de apoyo a la publicación y en favor de la libertad de expresión en su cuenta de Weibo (un servicio de microblogs similar a Twitter), informó en el mismo medio que ""me voy a tomar el té, espero que esté bueno"". Ese comentario quedó borrado poco tiempo más tarde, revela el diario de Hong Kong.

Por su parte el ex dirigente de Google China Li Kaifu, originario de Taiwán y nacionalizado estadunidense, publicó en su microblog que "a partir de ahora sólo hablaré del este, el oeste y el norte, así como del lunes al viernes". Li omitía así los términos "sur" y "fin de semana", que componen en chino el nombre de la publicación en el centro de la polémica, Nanfang Zhoumo oSouthern Weekly.

El South China Morning Post informó que también otros famosos fueron invitados a "tomar el té", como el presidente de la compañía inmobiliaria Huayuan, Ren Zhiqiang. Los caracteres "sur" y "fin de semana" en chino continúan bloqueados en las redes de microblog chinas.

El semanario publicó su nueva edición hoy con un editorial en el que pedía cambios en el control que el Partido Comunista de China (PCCh) ejerce sobre los medios.

""El PCCh administra los medios de comunicación, pero la manera en que lo hace debe adaptarse a los nuevos tiempos"", señaló el artículo, que contestaba así a otro del oficial "Diario del Pueblo" en el que el régimen proclamaba su control sobre la prensa, en pos de la estabilidad nacional.

El editorial aseguró que el Partido gobernante ""debe abolir todo lo que sea un obstáculo que le quite la credibilidad y la confianza"". El semanario, uno de los de mayor tirada del país (1.2 millones de copias) y muy popular entre los intelectuales urbanos chinos, aseguró que la reforma del control de los medios ""es un hueso duro de roer"", pero que el PCCh ""necesita razonar y construir un nuevo y cuidado apoyo mediático"".

La redacción del semanario se declaró en huelga a raíz de que en la primera edición de 2013 varios artículos fueron cambiados por la censura, entre ellos un editorial que pedía al Gobierno en el nuevo año cambiar para adaptarse a "los sueños de los chinos", que fue sustituido por otro de elogio al nuevo líder Xi Jinping.

La huelga, primer acto abierto de protesta de periodistas chinos en décadas, fue secundada con una manifestación de unas 300 personas en Cantón (sur), junto al edificio de la redacción.

Los periodistas y manifestantes llegaron a pedir la dimisión del nuevo jefe de propaganda cantonés, Tuo Zhen, según ellos responsable de los cambios en la primera edición del año y de anteriores despidos de responsables del semanario. Los activistas dijeron, tras apoyar la protesta, que días después varios de ellos fueron detenidos por la policía con intentos de "silenciarlos".

EFE