18 de febrero de 2013 / 01:48 p.m.

El gobierno colombiano admitió hoy que negociar en medio de la confrontación armada genera situaciones difíciles, y descartó un cese al fuego bilateral.

El jefe del equipo negociador del gobierno con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Humberto de la Calle, hizo este planteamiento antes de viajar a La Habana, en donde se iniciará este lunes el sexto ciclo de los diálogos de paz.

De la Calle reconoció que la nueva ronda de negociaciones con las FARC empezará en medio de dificultades del orden público en diferentes regiones de este país andino.

"No debemos olvidar que la decisión de continuar con las operaciones de las fuerzas militares y de la policía y las actuaciones de la justicia tienen como propósito proteger a la población", afirmó el jefe negociador.

Para el funcionario, un "cese al fuego conduce a la prolongación del conflicto, si no se acepta es precisamente en beneficio de una consecución rápida de paz".

El sexto ciclo de las negociaciones de paz, que arrancaron el 19 de noviembre pasado, se iniciarán con una serie de acciones militares por parte de las FARC, que buscan presionar al gobierno para un cese bilateral del fuego.

Entre las acciones de los insurgentes figuran ataques a unidades policiales y militares, a la infraestructura vial energética y quema de buses.

Los negociadores continuarán este lunes discutiendo asuntos relacionados con una política de desarrollo agrario integral, que es el primer tema de la agenda temática, y considerado el mas importante porque tiene que ver con la tenencia de la tierra, uno de los factores del conflicto.

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