6 de junio de 2013 / 01:47 a.m.

Las nuevas disposiciones abren el acceso a ese mercado tanto a empresas estatales como a negocios privados y cooperativas cuando, según expertos, el gobierno parece acelerar sus reformas ante el "complejo panorama político en Venezuela".

 

La Habana • El gobierno cubano resucitó hoy al mercado mayorista, moribundo en la isla desde hace medio siglo, adentrándose de manera lenta y cuidadosa en los cambios "más complejos" de las reformas en curso, como vaticinó el segundo al mando del gobierno Miguel Diáz-Canel.

Las nuevas disposiciones fueron publicadas en la Gaceta Oficial y abren el acceso a ese mercado tanto a empresas estatales, como a negocios privados y cooperativas, en momentos en que, según expertos, "el gobierno parece acelerar sus reformas, ante el complejo panorama político en Venezuela", su principal sostén económico.

La comercialización mayorista se realizará por personas jurídicas o naturales (durante 50 años el Estado mantuvo el control absoluto del sector productivo y del comercio), estará dirigida por igual a entidades públicas y privadas, y las ventas serán reguladas por contratos entre las partes, no por planes centralizados, como ha ocurrido hasta ahora.

Las nuevas disposiciones se irán aplicando este año de manera paulatina, según las nuevas disposiciones.

Cuba ha sido el único país de América con una economía estatificada al estilo de la extinta Unión Soviética, pero desde 2008 el presidente Raúl Castro impulsa una serie de cambios que van desde potenciar solo a empresas estatales rentables – el sector público era altamente subvencionado-, hasta desarrollar mini empresas privadas y cooperativas en las esferas agropecuarias, productiva y de servicios.

A partir de las reformas, el 75% del área agrícola total pasó a manos del sector cooperativo y privado, informó el vicepresidente Marino Murillo.

"Sin embargo, las medidas que durante décadas se han puesto en práctica en la forma de gestionar la tierra, no han conducido al necesario aumento de la producción", reconoció Murillo en un llamado esta semana a que "urge poner en igualdad de condiciones a todos los productores (privados y estatales) y liberar las fuerzas productivas".

En lo que va de año, el gobierno ha adoptado otros cambios significativos: democratizó su política migratoria; tras diez años de negociaciones, firmó el primer acuerdo con una empresa británica para salir a la caza de turistas de lujo mediante el desarrollo de campos de golf y condominios; amplió la independencia de empresas estatales claves; y acelera la construcción de su primer megapuerto, con financiamiento brasileño, para conectarse a la economía global.

MANUEL JUAN SOMOZA