9 de septiembre de 2013 / 03:06 p.m.

 

Washington, París • El gobierno del presidente estadunidense Barack Obama insistió ayer en sus esfuerzos para convencer de la necesidad de una intervención en Siria con la publicación de varios videos que muestran a supuestas víctimas de ataques químicos, mientras se avivan las dudas de miembros del Congreso.

Por ello, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Dennis McDonough, recorrió diversos foros televisivos en los habituales programas dominicales para reiterar la importancia de llevar a cabo una respuesta militar ante el uso de armas químicas en Siria.

“Esto no es Irak o Afganistán. Esto no es Libia. Este ataque es algo focalizado, limitado y efectivo, para remarcar que el presidente sirio Bashar al Asad no pueda pensar que puede llevar a cabo esto de nuevo”, dijo McDonough en la cadena de televisión CNN.

También se refirió a los videos entregados al Senado y difundidos ayer, en los que se ven nuevas imágenes de víctimas, como pruebas del uso de armas químicas el 21 de agosto en los suburbios de Damasco.

Asad, agregó el jefe de gabinete de Obama, debe pagar por su “"responsabilidad”" en estos ataques, que según Washington cobró la vida de más de un millar de personas, entre ellos 400 niños.

McDonough se mostró confiado que el Congreso acabará aprobando la petición realizada por Obama el pasado fin de semana para llevar a cabo una intervención militar “limitada” en Siria.

Por su parte, el secretario de Estado norteamericano John Kerry prosiguió ayer en París la ofensiva diplomática de Estados Unidos y Francia para sumar respaldo a un ataque contra Siria

Después de haber obtenido el sábado el “apoyo político” de los europeos a una “respuesta clara y fuerte” al ataque, Kerry se reunió ayer en París con los cancilleres de Egipto y Arabia Saudí y con representantes de la Liga Árabe.

“"Acordamos de forma unánime que el uso odioso de armas químicas por Asad ha cruzado una línea roja internacional"”, declaró Kerry tras el encuentro en París. “Un número de países firmó inmediatamente el comunicado (aprobado por doce países) del G20”, en el que se hace un llamado a una “respuesta fuerte” a Siria, añadió.

Por su lado, tanto Obama como el vicepresidente, Joseph Biden, tuvieron también contactos con legisladores demócratas y republicanos para consolidar su apoyo, informaron fuentes gubernamentales.

Sin embargo, y pese a ello, varios congresistas republicanos de alto rango expresaron su inquietud por el manejo de la crisis por parte de Obama y lamentaron que en la última semana se habían reducido sus apoyos en el Congreso.

“Creo que es bastante claro que ha perdido apoyo en la última semana”, dijo el representante Mike Rogers, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, tras calificar de “horrible” el trabajo realizado por la administración a la hora de explicar la necesidad del ataque.

Pero las críticas y dudas no provienen solo del lado republicano, también desde el propio partido del presidente, el demócrata, se han escuchado voces críticas.

“"Si fuera el presidente, retiraría mi petición de autorización en este momento particular"”, señaló Jim McGovern, representante demócrata por Massachusetts.

Obama tiene previsto hoy ofrecer una serie de entrevistas televisivas para reiterar la importancia de responder a Asad y mañana ofrecerá un discurso a la nación en el que insistirá en ello.

Esta semana, cuando el Congreso retome sus actividades, se espera que el pleno del Senado someta a votación la autorización para la acción militar contra Siria, para después pasar a la Cámara de Representantes.

De momento, una resolución aprobada por el Comité de Relaciones Exteriores del Senado contempla la autorización por un plazo de 90 días, aunque excluye la presencia de tropas de EU sobre el terreno.

En el Senado, de mayoría demócrata, Obama parece contar con perspectivas más favorables, mientras que en la Cámara de Representantes, de mayoría republicana, se espera que los obstáculos sean mayores.

Claves

Toman ciudad Malula

- Rebeldes sirios tomaron ayer el control de la localidad de mayoría cristiana de Malula, a unos 50 kilómetros al noroeste de Damasco, tras choques con las fuerzas gubernamentales, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

- El grupo señaló que en el bando insurgente hubo 17 fallecidos y más de cien heridos, mientras que en las filas del régimen se registraron decenas de muertos y heridos.

 — AGENCIAS