AP
16 de enero de 2017 / 04:34 p.m.

MIAMI.- Kate del Castillo dijo que su participación en la entrevista de Sean Penn con el capo de la droga Joaquín 'El Chapo' Guzmán le ha costado oportunidades de trabajo como actriz y que un gobierno mexicano "machista" la persigue solo por el hecho de ser mujer.

La actriz mexicana tuvo que rodar la serie de Netflix de próximo estreno Ingobernable en Estados Unidos porque teme ser detenida si regresa a su país, donde enfrenta acusaciones de obstrucción de la justicia y lavado de dinero en relación con la reunión que tuvo en 2015 con el líder del cártel de Sinaloa, quien se encontraba fugitivo por segunda vez.

En una entrevista en un hotel en Miami, Del Castillo dijo que está agradecida con Netflix por apoyarla.

"No ha sido un buen año [...] No pude trabajar porque la gente no me quería, porque tenían miedo", expresó. 

Del Castillo lanzará mañana una campaña con la organización defensora de los animales PETA en la que hace un llamado al Miami Seaquarium para que libere a la orca Lolita a un santuario costero. En videos producidos por PETA en inglés y español, exhorta al público a boicotear los parques marinos.

El año pasado protagonizó una campaña similar para PETALatino en la que criticó el trato de SeaWorld a sus orcas. En México, la actriz también ha trabajado con PETA en la lucha contra las corridas de toros y los circos con animales.

Del Castillo dijo que espera que los parques Seaquarium y SeaWorld sigan pronto los pasos del Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus. El emblemático circo cerrará definitivamente en mayo, luego de 146 años, ante las bajas ventas de boletos, los altos costos operacionales y un cambio en los gustos del público para entretenerse en medio de prolongadas batallas con grupos pro animales.

Asimismo la actriz consideró que su activismo la ha hecho arrepentirse en cierto modo de haber actuado en la telenovela mexicana de 1996 Azul, en la que también apareció Keiko, la orca hecha famosa en la película Liberen a Willy que fue liberada en 1998 y murió en el 2003.

"Pude haber hecho más", se lamentó.

Radicada ahora en Los Ángeles, Kate dijo que no permitirá que su exilio empañe su activismo, aunque sí le preocupa la seguridad de sus padres en México. Se rió ante la ironía de que interpreta a la primera dama de su país en Ingobernable.

"El momento no es bueno para mí" señaló y les advirtió a sus admiradores y críticos que recuerden que se trata de una serie política de ficción.

"Yo no he hecho nada malo. Probablemente fue un poquito arriesgado, puede que haya gustado o no, pero no fue ilegal", afirmó.

"¿Por qué soy la única persona que está siendo perseguida? Porque soy mujer. Si fuera hombre esto nunca hubiera ocurrido. Lo entiendo. Especialmente en México, somos muy machistas", agregó.