IVETT SALGADO
11 de enero de 2018 / 06:05 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- Reconocer el fracaso es también un paso al éxito, esta lección la aprendió Guillermo del Toro con su anterior filme, La cumbre escarlata, y la infortunada taquilla.

El hecho llevó al cineasta mexicano a replantear su postura como director y así surgió La forma del agua, una de sus historias más íntimas que se abre camino al Oscar, y a la que la crítica ha descrito como “una obra maestra”.

“Me di un frentazo muy grande, fue un error mío y lo admito, hice la película por más dinero del que necesitaba; sí he pensado que si la hago por menos y la venden por más, exactamente como lo que era, pero como la hice por 55 y tantos millones la tuvieron que vender como película de terror para atraer a mayor público y no lo era”, dijo Del Toro en entrevista con ¡hey!

“La cumbre era una película de romance gótico, una historia rarísima, La forma la hice a escala menor, costó casi cuatro veces menos, pero esa fue una lección muy difícil en la que me dije: ‘tengo que aprender a que a veces lo que falta es lo más deseable”, agregó el ganador de Globo de Oro a Mejor Dirección sobre esta historia que también suma 12 nominaciones al Bafta .

Respecto a la racha de premios y nominaciones que colocan a La forma del agua como la gran favorita de la temporada, considera que lo mejor de todo es haber logrado terminar esta cinta.

“El premio más grande, lo digo en serio, es estar en la conversación, ser parte de estas historias que van a encontrar una conversación entre ellas. Estas son las películas que dicen algo este año y sí creo que eso va a pasar”, mencionó.

“Ya hubo el premio de Venecia, fue una culminación enorme, lo demás qué bueno si pasa, sino, vayan a verla, porque merece el cariño, los premios son otra cosa. Estar en competencia en Cannes o el Oscar, en sí mismo es sano, si piensas en las decenas de miles de películas que se hacen en el mundo, pero las que están en competencia son veinte, así que estar dentro es algo que debemos tomar en cuenta y agradecer”, dijo.

La forma del agua es una historia que construyó con mayor detalle y entrega.

“Están invertidos en ella los 25 años que llevo haciendo cine. Los primeros quince minutos están rodados como si alguien fuera a comenzar un número musical, es muy coreográfica, la veo y todavía lloro de emoción con el final, es muy artesanal y coreográfica”, expresó.

jeem