SUSANA MOSCATEL | ENVIADA
12 de octubre de 2016 / 08:10 p.m.

FLORENCIA.- El personaje de Robert Langdon, historiador e investigador que tomó al mundo por tormenta cuando apareció originalmente en El código Da Vinci, ya no podría ser comprendido sin el rostro de Tom Hanks.

Ahora que llega la tercera entrega cinematográfica de la saga, el actor fue muy claro de que las hace porque le gusta lo que ocurre con los libros de Dan Brown, y por ningún otro motivo.

“No tenemos que hacer estas películas. No sé si se pueda entender lo importante que es eso, pero no estamos contractualmente obligados a hacer estas cintas de Robert Langdon. Las leemos y vamos decidiendo una por una. Hubo una que no hicimos, pero cuando ésta llegó dijimos: ‘vamos por ella’. Pero duele pensar que la primera fue hace diez años”.

Independientemente de las espectaculares locaciones y datos culturales e históricos, siempre hay elementos que en el momento deben ser resueltos para que la narrativa sea atractiva para quienes ven las cintas. Por eso, Hanks asegura que seguirá haciendo equipo con el director Ron Howard para que las cosas sigan siendo así.

“Si tenemos suerte, estas pueden ser como historias de Sherlock Holmes. Mientras el personaje siga vibrante, las búsquedas interesantes y el tema valga la pena de ser examinado, podremos hacer más de éstas. Pero contractualmente no tenemos qué. No puedo insistir lo suficiente sobre lo importante que eso es”.

Las locaciones en esta ocasión, en su mayoría en Florencia y Venecia, son espectaculares. Y aunque tuvieron mucho acceso a los lugares y obras de arte que Dan Brown narra en la novela, esto implica un cuidado muy particular a la hora de filmar.

“No podemos perder la noción de que somos criaturas muy, pero muy afortunadas de que nos dejen filmar en estos lugares. Todas las películas tienen algún momento para el actor donde tienes que cumplir. A veces ocurre a las tres de la mañana, a la mitad de una tormenta, o a veces en un lugar falso, que ni lugar es, en un set de algún lado”.

Al hablar más de su larga trayectoria, Hanks hace un recuento de la primera vez que trabajó con Howard y de todo lo que han vivido desde entonces en sus ya cinco películas juntos. La primera, la de un chico enamorado de una sirena.

“Soy tan joven que no tengo recuerdos de haber hecho Splash. Solo un muchacho joven que besó a la chica. Pero cuando hicimos Apollo 13 nos dimos cuenta de que tenía diálogos bastante genéricos respecto a la aeronáutica y le dije: ‘Ron, tenemos un problema, porque no creo nada de lo que los astronautas están diciendo´, y Ron dijo, ‘pues ve y averigua lo que dicen en realidad’. Así que cambiamos los diálogos. Los directores no te dejan usualmente hacer eso”.

Sin embargo, y a pesar de una trayectoria más que impresionante y constante, Hanks sabe que no todo es para siempre. Aunque no cabe duda de que preocupado no está.

“Estoy impactado de que me sigan llamando a hacer estos trabajos. Me la paso pensando que el teléfono dejará de sonar en cualquier momento. Me siento bendecido de que aún tengo la oportunidad de hacer esto. Miren, tengo sesenta años y he sido un actor profesional desde los veinte, así que tengo una carrera de cuarenta años con diversos niveles de éxito. Si me hubieras dicho a los veinte años que tendría la experiencia de trabajar cinco veces con alguien como Ron (Howard), quien me exige tanto y donde crecemos y seguimos midiendo nuestras fronteras, hubiera dicho: “esas bendiciones no le ocurren a personas como yo’. Pero han pasado y sí, estoy muy cómodo con ello”.

Y una de las razones por las cuales las novelas de Dan Brown funcionan también para los gustos de Hanks es que están basadas en una de las cosas que más le apasionan en la vida: la historia. “Yo leo historia por placer, la noficción siempre me ha atraído más que la ficción. Creo que eso viene de un par de maestros que tuve, probablemente en la preparatoria, que hicieron al mundo real verdaderamente interesante para mí”.

Voraz lector, Hanks nombró sin problema la publicación que más lo marcó cuando era joven y la cual le inspiró en muchos sentidos para dedicar su vida a contar historias con su talento.

“También, cuando eres muy joven y estás aprendiendo a leer por placer.A sangre fría de Truman Capote me impactó mucho. Era algo basado en la realidad que podría estar o muy apegada a ella o no, dependiendo de qué versión tuvieras. Y siempre me ha fascinado más por lo que está pasando que por cosas falsas”.

Inferno se estrena este viernes 14 en todo el mundo.