CARLOS SARMIENTO
11 de febrero de 2017 / 04:38 p.m.

Enemigo de todos

Cuatro estrellas

Con cuatro nominaciones al Oscar llega Enemigo de todos  (incluyendo Mejor Película) se estrena este título protagonizado por Chris Pine y Jeff Bridges. Una historia en donde la complicidad de hermanos prevalece. Con un guion original que plantea una serie de robos a distintos bancos de una misma zona, se cuenta esta historia que tiene ese toque del viejo oeste, pero contado en una época actual.

Con algunos clichés del western clásico, Bridges interpreta a ese viejo sheriff que llena la pantalla con su desaliñado look y acento sureño que convence por su propia experiencia como actor, como la máxima autoridad de un condado texano. Siempre es un gusto ver el trabajo del señor, qué gracias a su personalidad y trayectoria, logra una nominación más al Oscar como mejor de soporte.

Luego de robar un par de bancos los hermanos Howard, intentarán concretar su plan improvisado, en el que planean salvar la granja familiar. Toby (Pine) y Tanner (Ben Foster, quien es tremendamente fantástico también en su papel) tienen una hipoteca que pagar y para poder saldar la deuda, deciden asaltar el mismo banco que les está cobrando el dinero.

‘Enemigo de todos’ muestra un plan descabellado e improvisado, que da un resultado inesperado gracias a la falta de ética de un abogado, un par de hermanos desesperados y muy ocurrentes, con una ley que permite ciertas ‘facilidades’ para que se de lo que se tenga que dar; en un lugar con un cuerpo policiaco casi obsoleto, logran un guion nominado al Oscar, que explota la capacidad actoral de cada uno de sus protagonistas.

Una propuesta atractiva, nada pretenciosa, de acción real y actuaciones impecables, es lo que logra David Mackenzie como director de la cinta. Y aunque es una excelente propuesta, no se perfila como la favorita a ganar en la categoría más importante de La Academia el próximo 26 de febrero.