24 de agosto de 2013 / 06:59 p.m.

Washington • Martin Luther King III pidió hoy ante decenas de miles de personas que continúe la lucha que hace 50 años inició la generación de su padre, en el mismo lugar en que este pronunció hace medio siglo el famoso discurso "I have a dream".

Luther King III, quien ha seguido la senda de su padre como activista por los derechos civiles, instó a las miles de personas a "no dar ni un paso atrás" en la búsqueda de sus derechos y recordó que el sueño que el doctor King dijo tener hace 50 años aún está inacabado.

"Estoy aquí en este lugar sagrado sobre las huellas de mi padre conmovido por la fuerte historia pero más que eso, me gusta saber que ustedes continúen sintiendo su presencia, que continúen escuchando su voz por el deseo (de conseguir su sueño) ... Pero este no es tiempo para la conmemoración nostálgica ... es tiempo para continuar la tarea", dijo.

Luther King III recordó las "lágrimas de los padres" del joven negro de 17 años Trayvon Martin", quien murió el pasado año a manos de un vigilante voluntario, George Zimmerman, quien recientemente fue encontrado inocente de la muerte del adolescente y desató la polémica en el país.

El hijo de Luther King insistió en que "la jornada por la lucha de los derechos civiles" aún no ha terminado y puso el caso de Martin como ejemplo, así como las leyes de algunos estados que facilitan la detención de algunas personas en función de su origen racial.

"El color de la piel continúa siendo una licencia para arrestar, detener o incluso asesinar a alguien", denunció.

"Una reforma migratoria debe ser adoptada para terminar con el acoso que sufren nuestros hermanos y hermanas, y para proveerlos con un camino a la ciudadanía", agregó el hijo del famoso activista en relación al debate sobre la reforma migratoria que vive actualmente el país.

"Así como nos estamos recuperando de la peor crisis económica desde la Gran Depresión, Estados Unidos necesita un nuevo Plan Marshall para generar trabajos en las ciudades, mejorar las infraestructuras y crear un estímulo económico", pidió.

Luther King III invocó también el poder del amor al que aludió su padre 50 años atrás, su "fundamental imperativo de amor" para evitar la violencia y acabar con episodios como los tiroteos de Columbine y Newtown.

"Si cada uno de nosotros hace su pequeña parte, en nuestras casas, en nuestras iglesias, en nuestras escuelas, en nuestros trabajos, en nuestras organizaciones, en cada uno de los aspectos de la vida por lograr la causa de la libertad, entonces seguro que llegara. Entonces todos seremos libres", concluyó.

EFE