notimex
22 de agosto de 2016 / 06:23 p.m.

MÉXICO.- La actriz Arlette Pacheco señaló que aunque el salario que ganaban los actores por hacer fotonovela era muy alto, no había presupuesto para el vestuario, por lo que cada quien debía llevar su guardarropa para construir las escenas.

“En cada llamado me pedían al menos 15 cambios. La sugerencia eran pantalones oscuros y claros, faldas, 12 blusas, vestidos y abrigos, así que debía escarbar en el closet para hallar el atuendo correcto del personaje”, detalló.

Señaló que en algún número le tocó compartir créditos con Enrique Álvarez Félix (1934-1996), quien se quejó cuando le solicitaron llevar ropa económica.

“Y es que él sólo hacía papeles de rico, y al oír la solicitud respondió: ‘Si quieren ropa de pobre, contraten a un pobre, porque yo no tengo ropa de éso'”, recordó la actriz en entrevista.

Cambiarse el atuendo era complicado, dice.

"Teníamos que entrar uno a uno al baño de la casa en la que estábamos o pedíamos permiso para entrar a los del restaurante de al lado, porque la producción no llevaba camper. Éso era lo más incómodo”.

La cita para el elenco normalmente era a las siete u ocho de la mañana, y para las cuatro de la tarde ya estaban libres y con alimentos incluidos.

“Me tocó prácticamente lo último del género, cuando te contrataban como exclusiva, y yo lo fui de Novedades Editores. Por lo menos, hacía un número de fotonovela a la semana. El sueldo que me pagaban era de entre seis mil y ocho mil pesos por número. Era tan bueno que podía no hacer nada más y vivir muy cómoda.

“Sin embargo, a la par estaba en teatro y cine, pues a los 16 años entré a estudiar teatro y al terminar ya estaba trabajando”, indicó.

En 1980 Pacheco resaltó en “Secreto Entre Mujeres”, en la que compartió créditos con Juan Antonio Edwards y Lina Durán. Un año después, entre otros números, la actriz apareció al lado de Rudi Vander y Marco Antonio López en “Drama de Hoy” para la revista Chicas.

En 1984 sobresalió con Enrique Novi en “La Chica del Bar”, que editó Novelas de Amor. Al año siguiente figuró en “Una Experiencia Inolvidable”, junto a Roberto Montiel, para Musical Espectacular.

En el mismo título destacó a través de “Cobré tu Canallada”, con Ricardo Cervantes. En ese volumen se exhibía un póster de Abraham Méndez y entrevistas con Vicente Fernández y el grupo Flans.

El negocio de las fotonovelas era millonario, asegura Arlette Pacheco; las revistas llegaban a miles de personas en los lugares más recónditos de México y diversos países de Sudamérica.

“Cada revista la veían entre seis y 10 lectores. Me acuerdo cuando unos amigo me dijeron que al visitar un pueblo notaron que los habitantes tenían pósters míos en sus paredes, y es que todos nos hacíamos famosos.

“Siempre nos peleábamos por salir en el lado izquierdo de la portada, porque a la hora de acomodar las fotonovelas en el puesto de periódicos la cara que se veía era la destapada, la que quedaba pegada a la costura”.

Las actuaciones eran muy divertidas, señala.

"Porque nos leían el texto y nosotros teníamos que interpretarlo haciendo muchas caras. Por ejemplo, me decían algo como: ‘¿Por qué me hiciste eso?', y yo respondía: ‘No me quedó de otra', entonces, hacía el gesto más parecido a lo que estaba sucediendo.

“Los iluminadores nos seguían para todos lados y el fotógrafo captaba el momento, pero teníamos que quedarnos congelados porque eran varias fotos de lo mismo para elegir la mejor. A veces nos ganaba la risa. Fue una etapa muy bonita en mi carrera”, puntualizó.