23 de abril de 2013 / 02:28 p.m.

Katherine Russell es una joven estadunidense de 24 años, nacida en el seno de una familia de Rhode Island, quien se enamoró de Tamerlan Tsarnaev, y para casarse con él se convirtió al islam.

Hasta aquí sería una historia bastante normal en un país moderno, si no fuera porque el hombre por el que decidió empezar a ponerse el velo islámico no es otro que Tamerlan Tsarnaev, el checheno considerado coautor de los atentados en el Maratón de Boston, que causaron tres muertos y 180 heridos.

La pareja se había casado en 2010 cuando tenían apenas 21 y 23 años. De su unión nació una niña, Zahara, de tres años.

Tamerlan murió la noche del jueves 18 de abril en un tiroteo con la policía. Su hermano menor, Dzhojar, de 19 años, fue capturado y hospitalizado, con heridas en la garganta y una pierna.

""Nuestra hija ha perdido a su marido, al padre de su hija"", escribieron los señores Russell, un médico y una enfermera, en un comunicado publicado ese día.

""No logramos entender cómo esta terrible tragedia ha podido ocurrir, lo único que hemos entendido es que no conocíamos de verdad a Tamerlan Tsarnaev. Nuestros corazones están adoloridos por el horror que ha causado"", agregaron.

Los vecinos relataron que Tamerlan visitaba a menudo a sus suegros y que ellos, por su parte, estaban encantados de haber tenido una nieta. No solo, habían respaldado la decisión de su hija de convertirse al islam, algo que había decidido tras haber empezado su primer año en la Universidad de Suffolk, de Boston. Katherine, sin embargo, había dejado después los estudios para dedicarse a su hija.

En casa de la familia Russell, registrada por el FBI, Tamerlan no se veía sin embargo desde hacía un año.

La joven tiene dos hermanas más pequeñas, Anna y Becca.

Maret Tsarnaev, una tía de los hermanos chechenos que vive en Toronto, dijo a los medios que su sobrino amaba a su esposa y a su hija.

""Él había encontrado el amor, se había casado y tenía una hija, era muy feliz por su hija"" dijo la tía.

Tras su conversión al islam, Katherine, que usaba el apellido Tsarnaev, había cambiado de aspecto: además de ponerse el velo, había dejado de lucir blue-jeans, camisetas o faldas, según sus vecinos. En una fotografía publicada por los medios, Katherine lleva velo negro, vestido y “leggins” del mismo color.

En tanto, en Rusia, el padre de los hermanos Tsarnaev, principales sospechosos del atentado de Boston el 15 de abril, volvió a insistir ayer en su inocencia y afirmó que ambos eran buenos musulmanes y querían regresar a Rusia para ayudar a sus padres.

En entrevista con el diario popular ruso Komsomolskaia Pravda, relató que Tamerlan, 26 años, “vino a Rusia en enero (2012) y no quería partir. Dijo que deseaba mudarse aquí con su familia”. Añadió que Tamerlan no tenía trabajo en los últimos meses y se quedaba en el hogar para cuidar a su hija de tres años, mientras su esposa trabajaba atendiendo a personas minusválidas.

""Es cierto que Tamerlan se volvió muy religioso después de su boda e iba a la mezquita todos los viernes (...). Pero era un buen musulmán y no puede haber hecho eso de lo cual lo acusan"", insistió su padre.

Dzhojar, el menor, 19 años, herido y arrestado el viernes 19 tras 24 horas de cacería, estudiaba en Cambridge y “tenía grandes proyectos: ser médico, abrir su consultorio e instalarse aquí”, según su padre.

""Él me decía: ‘papá, no te preocupes, yo terminaré mis estudios, vendré aquí y los ayudaré"". Ahora hablan de bombas y de atentados. ¿Cómo es posible?”, se pregunta Tsarnaev.

Él calificó las acusaciones contra sus hijos de “orden política, espectáculo de Hollywood” organizado por los servicios especiales de EU, y anunció su intención de viajar a Boston “si Dios lo quiere” para apoyar a Dzhojar.

En los dos últimos años, ""Tamerlan era vigilado permanentemente. Hombres del FBI (policía federal de EU) iban a su casa, explicándole que era para prevenir atentados"", dijo Tsarnaev, sin dar detalles.

""Ellos solo querían poner una trampa para Tamerlan, y Dzhojar se encontró en el lugar equivocado en el momento equivocado"", sostuvo.

Anzor Tsarnaev, quien clama la inocencia de sus hijos desde el comienzo, dijo que ""quisiera recuperar el cuerpo de mi hijo, si aceptan dármelo, y enterrarlo aquí. Pero no tengo dinero para viajar a Estados Unidos. Ni siquiera puedo contratar a un abogado"", se lamentó.

 — ESPECIAL/AGENCIAS