29 de mayo de 2013 / 02:03 a.m.

 Moscú • Maria Aliojina, una de las dos integrantes del grupo de punk ruso Pussy Riot, protagonistas de un escándalo al cantar canciones contra el presidente Putin en una catedral ortodoxa de Moscú, ha sido hospitalizada hoy tras siete días de huelga de hambre en protesta por lo que la artista afirma que es una campaña de persecución en su contra.

Aliojina fue trasladada a un hospital penitenciario en la ciudad de Berezniki, según reveló Pyotr Verzilov, marido de la otra componente de la banda encarcelada, Nadia Tolokonikova. Sus abogados no pudieron visitarla hoy, informa la agencia rusa Interfax.

Aliojina inició una huelga de hambre el pasado miércoles al serle denegada su asistencia a la vista judicial sobre su petición de libertad condicional. El tribunal, que está al otro lado de la calle donde se encuentra cumpliendo una condena de dos años, denegó su liberación.

La integrante de Pussy Riot, que en agosto del año pasado fue declarada culpable de vandalismo motivado por odio religioso tras irrumpir bailando en una catedral ortodoxa de Moscú, ya pasó cinco meses confinada en solitario en una celda después de quejarse de que los jefes de la prisión la habían colocado con las presas más peligrosas, una de ellas convicta por asesinato.

Según Aliojina, algunas reclusas recibieron instrucciones de intimidarla para minar así su voluntad. Esta semana sus abogados han publicado una carta firmada por ella en la que asegura que el personal de la prisión está tratando de poner a las reclusas en su contra.

Por ejemplo, han establecido medidas extraordinarias de seguridad que afectan a todas las presas, impidiendo que puedan entrar y salir libremente del lugar donde trabajan todo el día cosiendo uniformes.

Ahora, las presas han de esperar para salir acompañadas por vigilantes, y la demora puede durar una hora o más. Este hecho ha impedido en varias ocasiones que alguna de las reclusas reciba una rápida atención médica tras hacerse alguna herida cosiendo.

 — AGENCIAS