14 de enero de 2013 / 03:07 p.m.

 Desde hoy, por primera vez en 52 años, los cubanos podrán salir del país y los emigrados regresar con la entrada en vigor de una nueva ley migratoria, en el marco de las reformas impulsadas por el presidente Raúl Castro.

De inmediato, la bloguera opositora Yoani Sánchez anunció que se sumará a las filas que a diario se registran en las oficinas de tramitación de pasaportes para solicitar el suyo.

La nueva ley elimina el permiso de salida oficial (“tarjeta blanca”) vigente desde 1961, lo mismo que la “carta de invitación” para viajes privados, y extiende de 11 a 24 meses los permisos de estancia en el exterior por razones personales, incluido Estados Unidos.

La medida completa decisiones previas para que los emigrados puedan vender o donar sus casas y autos —algo prohibido hasta hoy— y adoptar la residencia permanente en cualquier país, sin perder sus derechos en Cuba.

No obstante, siguen requiriendo permiso para viajar dirigentes y profesionales de sectores “claves”, así como deportistas de alto rendimiento, entrenadores o militares, a fin de impedir la fuga de cerebros.

También se normaliza la entrada al país de los cubanos que emigraron ilegalmente tras los acuerdos migratorios con EU en 1994, cuando Washington aceptó entregar al menos 20 mil visas anuales a cubanos, en especial a aquellos con familiares en ese país.

Entre 2000 y 2012 viajaron al exterior por asuntos personales 941 mil 953 cubanos y de ellos 12.8 por ciento no retornó, según cifras oficiales.

Además, los que se fueron de Cuba en forma definitiva podrán regresar y permanecer 90 días sin requerir prórrogas. El plazo se amplía a 180 días en caso de cubanos con permiso de residencia en el exterior (el “PRE”).

La reforma también avanza algunos pasos al permitir la “entrada temporal” de emigrados que el gobierno consideró “ilegales”, incluidos médicos y deportistas que desertaron o abandonaron el país durante la grave crisis económica (“periodo especial”) de los años 1990, tras el derrumbe del principal socio comercial de Cuba, la Unión Soviética.

Pero la ley hace más costoso el pasaporte, que de 55 CUC (moneda fuerte, casi igual al dólar) pasa a 100 dólares, cuando en Cuba el salario medio mensual es de unos 20 dólares.

Asimismo, la reforma proyecta retos a EU. De los 1.4 millones de cubanos que viven en el exterior, casi 86 por ciento radica en ese país, la mayoría en Florida.

Si bien expertos no temen un éxodo masivo, ya que EU mantiene las mismas exigencias que cualquier otro país para otorgar visas de trabajo a cubanos, aunque tiene leyes que los privilegian, lo mismo que España, Canadá, México y otras naciones de América Latina y Europa.

Con una población de 11.1 millones de habitantes, que decrece, y una emigración legal de unas 38 mil personas al año, en especial de 15 a 35 años, Cuba encara también un rápido envejecimiento de su población.

El tema migratorio ocupa un lugar destacado en el largo conflicto que mantienen EU y Cuba desde el triunfo de la revolución en 1959, en especial por la llamada Ley de Ajuste Cubano, que permite a los isleños que logran entrar a EU tramitar la residencia permanente un año y un día después.

 — MANUEL JUAN SOMOZA Y AGENCIAS