7 de agosto de 2013 / 01:00 p.m.

La Habana • La revista católica Espacio Laical criticó hoy a Washington por mantener a Cuba en su lista de países promotores del terrorismo y abogó por una aproximación bilateral, en momentos en que analistas se preguntan por qué el incidente del barco norcoreano retenido en Panamá con armas cubanas no ha impactado en lo que parece una tibia aproximación entre Estados Unidos y Cuba.

La publicación digital que supervisa el jefe de la iglesia católica cubana, cardenal Jaime Ortega, señaló a "sectores de poder" en Washington como promotores de dicha lista, que en su opinión impide cualquier aproximación entre los dos gobiernos, y consideró además que el bienestar de la isla "exige amplias y agudas relaciones" con EU, aunque estas sean "asimétricas" y puedan generar "riesgos".

Curiosamente, el editorial se dio a conocer cuando ni el incidente del barco norcoreano pudo impedir la realización de conversaciones migratorias el 17 de julio entre EU y Cuba, pese a que analistas en La Habana consideran que “su detección (la del carguero) y advertencia posterior al gobierno panameño pudiera ser obra de los servicios especiales estadunidenses”.

El tema del barco saltó a la opinión pública unas 24 horas antes de los intercambios cubano-estadunidenses, suspendidos desde hacía más de dos años por Washington, debido a la detención en la isla del contratista estadunidense Alan Gross.

“Y lo del barco no sólo no ha tenido el impacto que podría haberse esperado, sino que con el paso de los días el incidente se ha esfumando de los medios internacionales e incluso La Habana ha hecho más explícito el fortalecimiento de sus relaciones con Pyongyang”, dijeron las mismas fuentes.

La agencia estatal cubana Prensa Latina reprodujo el lunes una entrevista realizada al jefe de relaciones exteriores del Partido Comunista, Ramón Balaguer, quien tras regresar de Pyongyang, y sin hacer referencia al incidente del barco, elogió el diálogo sostenido con líderes norcoreanos. En tanto Granma reprodujo hoy una versión de la misma entrevista, algo poco habitual en la isla.

"Todo esto pudiera sugerir que para Washington y La Habana era más importante reanudar el diálogo que el destape del barco, y si eso es así, habría que pensar que las dos partes estarían explorando un camino, todavía difuso, pero camino al fin", especularon analistas.

MANUEL JUAN SOMOZA