28 de junio de 2013 / 05:29 p.m.

 El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el viernes que Washington tiene el "imperativo moral" de ayudar a África, el continente más pobre del mundo, a alimentarse y luego viajó de Senegal a Sudáfrica, donde esperaba ver a Nelson Mandela.

Funcionarios de la Casa Blanca esperan que la gira de Obama por tres países de África -su primera visita extensa al continente desde que asumió su primer mandato en el 2009- compense lo que algunos consideran como años de descuido por parte del primer presidente negro de Estados Unidos.

Antes de abandonar Senegal tras una estadía de dos días, Obama se reunió con agricultores y empresarios locales para discutir nuevas tecnologías que están ayudando a aumentar la producción agrícola en África Occidental, una de las regiones más subdesarrolladas y proclive a sequías del mundo.

El mandatario afirmó que su Gobierno considera a la seguridad alimentaria como una de las principales prioridades de su agenda de desarrollo.

""Esto es un imperativo moral. Creo que África está en alza y quiere asociarse con nosotros: no ser dependiente, sino autosuficiente"", declaró a los periodistas.

""Cuando la gente pregunte qué está sucediendo con sus dólares de contribuyente en ayuda al exterior, quiero que la gente sepa que su dinero no se está desperdiciando. Está ayudando a alimentar a familias"", agregó.

Sin embargo, la salud de Nelson Mandela, el ex presidente sudafricano de 94 años y héroe antiapartheid que se aferra a la vida en un hospital de Pretoria, dominaba el día de Obama incluso antes de llegar a Johannesburgo.

Al ser consultada el jueves sobre si Obama visitaría a Mandela, la Casa Blanca dijo que dependía de la familia del ex mandatario sudafricano.

""Vamos a actuar completamente de acuerdo a los deseos de la familia Mandela y trabajaremos con el Gobierno sudafricano en lo relativo a nuestra visita"", dijo el viceasesor de seguridad nacional Ben Rhodes a periodistas en Senegal.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, dijo que la condición de Mandela mejoró el miércoles por la noche, pero que permanecía en estado crítico.

El viernes, su ex esposa, Winnie Madikizela-Mandela, sostuvo que el ex líder muestra una "gran mejoría" en su salud en comparación con días anteriores.

Cerca de 200 sindicalistas, activistas estudiantiles y miembros del Partido Comunista que protestan contra la política exterior estadunidense se reunieron el viernes a pocas cuadras del hospital donde Mandela está siendo tratado por una infección pulmonar.

Reuters