9 de octubre de 2013 / 01:09 p.m.

Problemas eléctricos han demorado la inauguración este otoño del nuevo epicentro de combate contra las amenazas cibernéticas, construido a un costo de 1.700 millones de dólares, un enorme complejo repleto de supercomputadoras que almacena grandes cantidades de información secreta.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército descubrió los problemas durante pruebas antes del arranque programado para el 1 de octubre en el centro, ubicado al sur de Salt Lake City, dentro de una base de la Guardia Nacional, expresó la portavoz Diedra Cordell en un comunicado electrónico.

La instalación es el mayor centro de almacenamiento de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) en Estados Unidos, que consume constantemente 65 megavatios de electricidad, suficiente para 33.000 viviendas. Pero la situación real es un misterio. La instalación no tiene ninguna identificación y la NSA no ha dicho qué labores realizará en el complejo.

El Cuerpo de Ingenieros, a cargo de la construcción, afirma que expertos trabajan en la solución de los problemas eléctricos. Cordell no ofreció detalles sobre la naturaleza exacta de las dificultades o si han causado algún daño.

Vanee Vines, portavoz de la NSA, reconoció los problemas en un correo electrónico pero declinó ofrecer más información.

"Las fallas ocurridas durante las pruebas se han mitigado", dijo Vines en un comunicado. "Un proyecto de esta magnitud exige una gestión, supervisión y pruebas estrictas antes que el gobierno apruebe la instalación".

Los problemas fueron reportados inicialmente por The Wall Street Journal (http://on.wsj.com/1bF9VUr).

Funcionarios de la NSA afirman que el centro tendrá un papel clave en los esfuerzos de Estados Unidos por proteger las redes nacionales de seguridad, y permitirá a las autoridades supervisar las amenazas cibernéticas. El secreto es necesario para proteger información clasificada de gran interés para espías extranjeros, dijo un ex funcionario federal de seguridad que habló a condición de no ser identificado porque no estaba autorizado a discutir el programa.

Richard "Dickie" George, quien se retiró de la NSA en 2011 después de 40 años de servicio, dice que la instalación no es tan misteriosa como algunos piensan. El centro sólo almacena información y los agentes de la NSA en otras partes la estudian para comprender cómo los grupos terroristas operan y quién juega qué papel.

El Cuerpo de Ingenieros también identificó un problema de flujo de aire en los generadores, que tratan de arreglar, dijo Cordell. La entidad trabaja para completar la inspección final del centro antes de entregarlo, agregó.

Funcionarios de la NSA han dicho que la entidad escogió el lugar en Utah por encima de otros 37 porque la electricidad es más barata y porque era más fácil comprar la suficiente cantidad de terreno para construir los edificios, que tienen un espacio de 139.354 metros cuadrados (1,5 millones de pies cuadrados). El centro de levanta sobre una colina en Bluffdale, una comunidad de unas 8.000 personas 25 millas al sur de Salt Lake City, conocida por su rodeo y la celebración anual Días del Viejo Oeste.

La empresa que suministra electricidad al centro dijo que había determinado que los problemas eran de la instalación y no de la red eléctrica. Ingenieros de la empresa realizaron un estudio detallado de sus sistemas durante los momentos en que el centro reportó los problemas, dijo David Eskelsen, portavoz de Rocky Mountain Power.

"Es algo del sistema interno de la NSA", le dijo Eskelsen a The Associated Press.

James Bamford, autor de varios libros sobre la NSA y que el año pasado escribió sobre el centro de Utah en la revista Wired, dijo que los problemas parecen muy serios, sobre la base de lo que leyó en la crónica de The Wall Street Journal.

El centro cuenta con algunos servidores estándar, pero la mayor parte de su equipo de alta tecnología es costoso. No sorprende entonces que estén enfrentando problemas, considerando la cantidad de información que tratan de almacenar y poner a disposición de los analistas mediante redes de fibra óptica, dijo Bamford.

"Nunca antes Estados Unidos ha tratado de recopilar tanta información en un lugar y entonces tratar de acceder a ella desde otros lugares en la nube", agregó Bamford.

AP