27 de noviembre de 2013 / 02:08 p.m.

Roma.- El Senado italiano inició hoy el debate sobre la expulsión del ex primer ministro Silvio Berlusconi, condenado por fraude fiscal y cuyo partido, Forza Italia, abandonó la víspera la coalición gubernamental.

Antes de la discusión, la Cámara Alta aprobó la ley de Estabilidad o presupuestaria, con lo que quedó demostrado que el Ejecutivo de Enrico Letta no necesita los votos de Forza Italia para sobrevivir.

Tras el debate, que se prolongará durante toda la jornada, en torno a las 19:00 horas (18:00 GMT) iniciará la votación que, según todas las previsiones, concluirá con la expulsión de Berlusconi del Parlamento.

Se cumplirá así la Ley Severino, que impone esa medida a los sentenciados a más de dos años de reclusión.

El exjefe de gobierno fue condenado en agosto pasado en vía definitiva a cuatro años de cárcel por fraude fiscal en la compraventa de derechos televisivos de su empresa Mediaset.

Debido a sus 77 años de edad y a la ley del indulto, se podrá beneficiar de una reducción de la pena a 12 meses de cumplimiento de servicios sociales o bajo arresto domiciliario.

En la práctica quedará automáticamente fuera del Parlamento y en pocos meses la Corte Suprema deberá confirmar la pena accesoria que prevé su inhabilitación por dos años.

Esto conllevará que también pierda el título de Cavaliere o Caballero del Trabajo, que le fue concedido en 1977 por sus méritos empresariales.

Berlusconi anunció que no asistirá a la votación del Senado porque, según los medios, quiere evitar la humillación de oír al presidente de esa cámara, Pietro Grasso pronunciar la fórmula de rito con la que pediría a los edecanes "acompañar al expulsado senador Silvio Berlusconi fuera el aula", en la que ya no tendrá derecho a permanecer.

También perderá la inmunidad parlamentaria, por lo que, en teoría, podría ser arrestado, aunque sus abogados, Franco Coppi y Niccoló Ghedini calificaron como "irreal" y "absurda" tal posibilidad.

Por si fuera poco, la actividad política del exjefe de gobierno quedará muy limitada, porque para asistir a cada cita se verá obligado a pedir un permiso al juez y no podrá de ninguna manera competir como candidato a un puesto de elección popular por los próximos seis años.

Si sufre una nueva condena definitiva -como se prevé debido a que enfrenta otros procesos por prostitución de menor, concusión y corrupción- perderá el derecho a la reducción de la pena, que volverá a ser de cuatro años de reclusión.

Para los analistas, la votación de este miércoles prácticamente pondrá fin al "ventenio berlusconiano", iniciado en enero de 1994, cuando se lanzó a la política con su partido Forza Italia y fue electo por primera vez al frente del gobierno.

El exjefe de gobierno convocó a sus seguidores a manifestarse este miércoles contra su expulsión del Senado en Roma, que fue puesta bajo fuertes medidas de seguridad.

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