22 de abril de 2013 / 05:20 p.m.

Cientos de personas se reunieron en las puertas de una iglesia suburbana de Boston para asistir al primero de una serie de funerales por las víctimas del atentado con bombas ocurrido la semana pasada en el maratón de la ciudad.

El funeral matutino de Krystle Campbell, de 29 años, fue el primero desde el ataque perpetrado justo hace una semana, el 15 de abril, en la línea de meta de la carrera, donde murieron tres personas y más de 170 resultaron heridas.

Se cree que los sospechosos del ataque también asesinaron a balazos a un guardia de seguridad en el Instituto de Tecnología de Massachusetts el jueves por la noche, antes de un tiroteo con la policía y una búsqueda que dejó a casi toda el área de Boston bloqueada.

Algunos en el grupo de personas reunido afuera de la iglesia St. Joseph en Medford dijeron que habían conducido hasta unos 160 kilómetros para asistir al funeral, donde había autoridades como el gobernador de Massashusetts, Deval Patrick.

El coche fúnebre que transportaba el féretro de Campbell fue escoltado por unos 20 policías en moto, y una guardia de honor de oficiales uniformados se paró frente a la iglesia mientras los asistentes transportaban el féretro.

El maratón de Boston atrae unos 27 mil corredores y cientos de miles de espectadores cada año, lo que lo convierte en uno de los eventos deportivos de mayor popularidad en la ciudad y con el cual muchos residentes de la zona tienen relación personal.

El funeral de Campbell fue el primero de los eventos conmemorativos planeados para el día, los cuales incluyen minutos de silencio y otros actos.

Aún no se programó un funeral público para la víctima más joven del atentado, Martin Richard, ni para Sean Collier, un policía del Instituto de Tecnología de Massachusetts que habría sido asesinado a balazos por los atacantes el jueves.

Agencias