1 de octubre de 2013 / 01:00 p.m.

BEIRUT, Líbano- Veinte inspectores de un organismo de vigilancia de armas químicas con sede en Holanda viajan a Damasco en la compleja misión de hallar y desmantelar un arsenal químico estimado en 1.000 toneladas mientras continúa la guerra civil en Siria.        

Los inspectores tienen unos nueve meses de plazo para completar la tarea de obligar al régimen del presidente Bassar Ashad a destruir sus armas químicas para mediados de 2014.       

El primer grupo de expertos de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas entró al país por el cruce de Masna.

        

Prevén reunirse con funcionarios del ministerio del Exterior sirio al arribar a Damasco.       

Expertos en La Haya, sede de la OPAQ, dijeron el domingo que los inspectores tienen como prioridad ayudar a Siria a destruir su capacidad para fabricar armas químicas para el 1 de noviembre, empleando todos los medios posibles.        

Esto puede incluir la destrucción de mezcladoras con mazas, hacer explotar misiles, aplastar proyectiles vacíos o llenarlos de cemento y hacer funcionar máquinas sin lubricante para inutilizarlas.       

Algunos inspectores verificarán las revelaciones iniciales sirias sobre las armas y precursores que posee y dónde están. Otros planificarán la logística para llegar a los lugares donde se encuentran las armas.        

Dentro de una semana está previsto el arribo de un segundo grupo de inspectores -serán menos de 100 en total- y la formación de equipos para ir a los distintos lugares.        

Las rutas son secretas, tanto por su propia seguridad como para respetar el derecho de Siria de no revelar sus secretos militares.       

En otro orden, un vocero de al-Qaeda acusó a los insurgentes respaldados por Occidente que combaten para derrocar al gobierno sirio de "robar" el mérito de las batallas victoriosas  a su grupo.        

Abu Mohamed al-Adnani, vocero del Estado Islámico de Irak y el Levante dijo que los comandantes del Ejército Libre de Siria se han atribuido conquistas territoriales realizadas por los combatientes de al-Qaeda.    

En un mensaje de audio colgado el lunes en una página de internet insurgente, al-Adnani mencionó la captura en agosto de la base aérea de Mannagah en el norte de Siria como uno de los ejemplos.        

Agregó que algunos combatientes del ELS participaron en la batalla por la base y el comandante del ELS se atribuyó el mérito, aunque la base fue capturada por al-Qaeda.       

Los milicianos de Al-Qaeda aparecieron el último año como unos de los más organizados y exitosos de la oposición militar en Siria.

AP