EFE
25 de agosto de 2013 / 05:36 p.m.

Caracas • El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo hoy que una investigación internacional determinó que la explosión y el incendio registrados hace exactamente un año en una refinería del noroeste de Venezuela confirmó que se trató de un sabotaje.

 

"Fue producto de un sabotaje. Así de sencillo. Las pruebas se mostrarán en los próximos días", señaló Maduro en una alocución televisada durante un recorrido por barriadas populares de Caracas.

 

El que se conoce como el peor accidente de la historia petrolera reciente venezolana, que dejó 42 muertos, 8 desaparecidos, más de un centenar de heridos y millonarios destrozos en casas y comercios cercanos, fue obra de "sectores desesperados" que así creyeron que ganarían las elecciones que se celebraron un mes después y que fueron ganadas por Hugo Chávez, añadió Maduro sobre su antecesor.

 

"Fue un sabotaje para hacerle daño a la patria" y así lo determinó "una investigación técnica de carácter internacional", añadió el gobernante sin más precisiones, pero tras condenar a "la "derecha que no tiene escrúpulos", según dijo.

 

La explosión y el posterior incendio en la refinería de la ciudad de Punto Fijo se debió, según las primeras hipótesis manejadas por el Gobierno, a una fuga de gas, aunque con posterioridad Maduro sugirió que podría tratarse de un sabotaje con fines políticos, lo que hoy dijo que se ha confirmado con ese informe del cual no dio detalles.

 

Dirigentes de la oposición mostraron esta semana otro informe en el cual una serie de expertos atribuyen el hecho a una "negligencia gerencial" derivada de la supuesta falta de inversión y mantenimiento, lo que ha sido negada por el gobierno. La refinería de Amuay es una de las refinerías más grandes del mundo, con una capacidad de refino de 645 mil barriles diarios, y cubre el 67 % de la demanda interna de combustibles.

 

El ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, ha rechazado desde el mismo momento del accidente que la falta de mantenimiento hubiera sido "de ninguna manera" la causa de la explosión, asegurando que la estatal PDVSA invirtió seis mil millones de dólares en el mantenimiento de sus refinerías entre 2009 y 2012.