9 de agosto de 2013 / 01:33 p.m.

Las autoridades francesas investigan si Francisco Benítez, español naturalizado francés que se suicidó el pasado lunes tras la desaparición de su hija y de su esposa, pudo haber secuestrado tanto a esas dos mujeres como a una amante brasileña con la que salía en 2004, informan medios locales.

Benítez, de 50 años y padre de una aspirante francesa a reina de belleza que desapareció junto a su madre el pasado 14 de julio, apareció ahorcado el pasado lunes en los lavabos de su lugar de trabajo en Perpiñán (sur), tras dejar una nota en la que clamaba por su inocencia.

Los investigadores han descubierto ahora que ese miembro de la Legión Extranjera francesa prestó declaración a la policía en 2004 en la investigación sobre la desaparición en Nîmes (sur) de una mujer brasileña con la que entonces mantenía una relación sentimental, Simone de Oliveira Alves, camarera de 28 años y madre de cuatro hijos.

Benítez fue el último en ver a su amante y que, según la versión que el legionario dio a la policía, habría decidido abandonarle. Nunca se volvió a ver a Simone de Oliveira Alves, pero aquella investigación no esclareció lo ocurrido y se cerró en 2007 por falta de pruebas.

Los investigadores han decidido ahora reabrirla, a tenor de la similitud de los hechos con las nuevas desapariciones de mujeres del entorno de Benítez pues, también en el caso de su hija y su esposa, desaparecieron sin avisar. En ambos casos, Benítez fue el último en verlas, no avisó inmediatamente a la policía y declaró que se habían marchado tras una riña.

Su hija Allison, de 19 años y aspirante a convertirse en "Miss Rousillon", y su madre Marie-Josée, de 53, no han vuelto a dar señales de vida desde hace tres semanas, cuando se las vio por última vez en su localidad de residencia, Perpiñán, cercana a la frontera española.

La pareja estaba en trámites de separación.

Aunque la policía no había vinculado oficialmente a Benítez con esas dos desapariciones, éste se quitó la vida en los locales de la Legión Extranjera de Perpiñán, donde trabajaba en el área de recursos humanos.

Un día antes de suicidarse, Benítez grabó un vídeo que publicaron los medios locales, en donde habla en francés con marcado acento español y visiblemente emocionado.

Explica que la suya, "como todas las familias" tenía "altibajos" pero que su hija es lo más importante en su vida y que hasta ahora se había mantenido en silencio para permitir que la policía "haga su trabajo".

Ni la joven ni su madre han utilizado sus teléfonos móviles ni sus tarjetas de crédito desde que desaparecieron y tampoco se han registrado movimientos en sus diferentes cuentas en redes sociales.

Los investigadores saben que desde el teléfono móvil de la madre se envió un mensaje a una hija suya fruto de un matrimonio anterior en el que le decía que iría unos días a Toulouse, con Allison.

Pero Allison y su madre no utilizaron el vehículo y nada hace pensar a los investigadores en que pueda tratarse de una fuga

EFE