13 de noviembre de 2013 / 12:09 a.m.

Jerusalén.- El primer ministro de Israel anunció el martes que su gobierno dio marcha atrás a los controvertidos planes para la posible construcción de miles de viviendas nuevas en Cisjordania, inclusive un desarrollo en una zona en las afueras de Jerusalén en disputa con los palestinos.

En un comunicado emitido el martes por la noche, Benjamin Netanyahu agregó que el plan "no sería una contribución" a los asentamientos y que sólo dañaría esa causa israelí.

Previamente durante la jornada, el Ministerio de Vivienda de Israel anunció el plan de vivienda, lo que hizo que los palestinos amenazaran con retirarse de las negociaciones de paz de Oriente Medio auspiciadas por Estados Unidos

Las autoridades estadounidenses dijeron que Israel no las consultó antes de hacer el anuncio y exigieron una explicación.

Netanyahu dijo que el anuncio del Ministerio de Vivienda había provocado "conflictos innecesarios" con la comunidad internacional, justo en un momento en que Israel trata de alentarla a ejercer presión para detener el programa nuclear de Irán.

El comunicado decía que el ministro de Vivienda, Uri Ariel, había aceptado la solicitud de suspensión.

Los palestinos reclaman Cisjordania, el este de Jerusalén y la Franja de Gaza —territorios capturados por Israel en 1967— para integrar un Estado independiente. Dicen que la construcción de asentamientos israelíes en los territorios que reclaman es una prueba de mala fe.

Más de medio millón de israelíes viven en Cisjordania y Jerusalén oriental. Israel se retiró de Gaza en 2005. Estados Unidos y otras naciones rechazan los asentamientos, a los que consideran ilegales o ilegítimos.

En Washington, la vocera del Departamento de Estado Jen Psaki dijo que la Casa Blanca estaba desprevenida cuando se anunció la medida israelí.

"Nos sorprendieron esos anuncios, y en estos momentos buscamos más explicaciones del gobierno de Israel", dijo.

"Nuestra postura sobre los asentamientos es bastante clara. No aceptamos como legítima la actividad continua de construcciones. Hemos pedido a ambas partes tomar medidas que creen una atmósfera positiva para las negociaciones", agregó.

Bajo una fuerte presión estadounidense, los palestinos dejaron la vieja demanda del cese a la construcción de asentamientos y accedieron reanudar las negociaciones de paz con Israel en julio tras una interrupción de casi cinco años.

Para atraer a los palestinos a la mesa de negociación, Israel accedió a liberar a 104 prisioneros palestinos. Todos habían sido encarcelados por ataques violentos contra israelíes. Los palestinos también habían recibido garantías de que la construcción de asentamientos se detendría.

Ambos lados han dicho que las negociaciones no han avanzado. La situación se deterioró más el mes pasado, cuando Israel anunció planes para construir miles de nuevas casas en Cisjordania y Jerusalén oriental.

El anuncio que hizo el ministerio el martes por la mañana fue el golpe más reciente a las negociaciones de paz, que no han tenido un avance visible desde que comenzaron meses atrás y que se han estancado entre las disputas por la construcción de los asentamientos israelíes.

Saeb Erekat, el principal negociador palestino, dijo que había exhortado a Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea, Naciones Unidas y la Liga Arabe para que expresaran su objeción.

"Les informé que si Israel implementa esta decisión, entonces significa el final de las negociaciones y el final del proceso de paz", dijo Erekat

AP