21 de junio de 2013 / 11:32 p.m.

Iván Márquez reclamó una "reforma de los sistemas político y judicial" de Colombia y afirmó que la creación de una ANC no es un "invento" del grupo guerrillero será "el escenario final donde vamos a firmar un tratado de paz".

 

La Habana • El jefe de los negociadores de paz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Iván Márquez, afirmó hoy que sería un error suponer que esa organización guerrillera se desarmará, sin lograr antes “una reforma de los sistemas político y judicial” del país suramericano.

Lo que se está negociando en La Habana, desde el punto de vista de los insurgentes, "no se trata de una inserción al sistema político vigente", sino de "intentar reformarlo y luego ver cómo podríamos pasar a la actividad política abierta", dijo Márquez en conferencia de prensa.

Márquez comentó además que pese a que el gobierno ha rechazado públicamente muchas propuestas de las guerrillas , en la mesa de negociación a puertas cerradas en La Habana, la administración del presidente Juan Manuel Santos "se ha comprometido a estudiar nuestras sugerencias".

Tras finalizar otro ciclo de diálogo, las partes emitieron un "Primer informe conjunto" sobre los últimos siete meses de discusiones y paralelamente Márquez se reunió con la prensa. El negociador principal del gobierno, Humberto de la Calle, no formuló declaraciones.

Márquez dijo asimismo que para las guerrillas la controvertida creación de una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) será "el escenario final donde vamos a firmar un tratado de paz", y argumentó que la creación de ese instrumento legal "es un reclamo de la mayoría de las fuerzas políticas y sociales de Colombia, no un invento de las FARC".

Hasta ahora los negociadores del gobierno han rechazado esa propuesta, que Márquez calificó de "clave" para que las guerrillas entreguen sus armas.

El negociador de las FARC dijo igualmente que "es imposible" determinar qué tiempo durará la discusión actual del segundo punto de la agenda de seis temas, referido a la "participación política" de las fuerzas rebeldes, contrariamente también a los llamados del mandatario colombiano ha lograr un acuerdo general de paz antes de que termine el año.

El gobierno y las guerrillas demoraron seis meses en alcanzar un acuerdo parcial sobre el tema agrario, primero de la agenda, y advirtieron que lo pactado no entrará en vigor hasta que se alcance el acuerdo general.

MANUEL JUAN SOMOZA