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21 de noviembre de 2017 / 09:47 p.m.

ESPECIAL.- En medio de los rumores de acoso por parte del fundador y director creativo de los estudios Pixar, The Hollywood Reporter reveló que Rashida Jones, una de las guionistas de Toy Story 4, dejó el proyecto por una conducta inapropiada de John Lasseter.

De acuerdo con las fuentes que cita la revista, la salida de la también actriz y Will McCormack, otro de los guionistas, se produjo desde el principio después del presunto acoso del directivo.

Disney se negó a comentar sobre esta situación, pero una fuente del estudio aseguró que la partida de Jones y McCormack fue por “diferencias creativas”.

Sin embargo, The Hollywood Reporter indicó que tras escuchar los testimonios de varios empleados y ex trabajadores de Pixar y de la comunidad de animación no se trató de un hecho aislado, pues uno de ellos dijo que Lasseter era conocido por “agarrar, besar y hacer comentarios sobre los atributos físicos”.

Este comportamiento, según las múltiples fuentes que consultó el medio estadunidense, no se limitaba a los eventos sociales de la compañía como las fiestas de estreno, en las que el director de Pixar presuntamente bebía mucho, sino en general a su entorno de trabajo.

Los testimonios refieren que Lasseter ponía sus manos en las piernas de las empleadas del estudio de animación durante las reuniones, por lo que algunas de ellas implementaron una estrategia para evitarlo.

“Ella estaba inclinada y (tenía su brazo) sobre su muslo”, dijo un testigo a la revista. "Lo mejor que puedo describir es como una postura defensiva... John tenía su mano sobre su rodilla, sin embargo, la movía”, agregó.

Una ex empleada narró encuentros incómodos con el directivo, a quien le gustaba abrazar en las reuniones.

“Si lo abrazabas, él te susurraba algo al oído durante un largo tiempo (…) Te abrazaba y te abrazaba y todo mundo se quedaba mirándote. Simplemente invadiendo el espacio”, dijo la mujer.

Este martes Lasseter anunció que dejaría su puesto durante los próximos seis meses tras haber sostenido varias conversaciones “difíciles” que le resultaron “dolorosas”, ya que “nunca es fácil enfrentar tus errores, pero es la única forma de aprender de ellos”.

Se disculpó con sus empleados, especialmente con aquellos que hizo que no se sintieran cómodos y respetados debido a “abrazos no deseados” o con cualquier otro gesto que “haya cruzado la línea de cualquier forma”.

Un ex empleado de Pixar dijo a la revista que los argumentos de Lasseter para ausentarse de su cargo son ridículos y solo trivializan dicho comportamiento, pues “resumir esto como abrazos no deseados es menospreciar. Si se tratara de abrazos no deseados él no renunciaría”.


pm