26 de junio de 2013 / 01:12 p.m.

San José• La jornada de protestas convocada por sindicatos y grupos sociales terminó hoy de forma pacífica en Costa Rica, mientras el Gobierno anunció que se mantendrá firme en su posición de vetar una iniciativa de ley que busca avalar huelgas en servicios básicos.

Sindicatos de los sectores de educación y salud, principalmente, estudiantes universitarios y grupos sociales marcharon hoy por el centro de San José de forma pacífica para protestar por una amplia serie de temas que abarcaron desde la corrupción hasta los salarios.

El ministro costarricense de la Presidencia, Carlos Benavides, declaró en conferencia de prensa que de la lista de reclamos de los manifestantes, el principal es un proyecto de ley de reforma procesal laboral, la cual busca legalizar las huelgas en servicios básicos.

"El capítulo que corresponde a las huelgas en el sector público es inaceptable y lo seguimos considerando así", expresó Benavides tras recordar que la ley fue vetada por la presidenta, Laura Chinchilla, el año pasado.

Según Benavides, el Gobierno no puede permitir huelgas en servicios de salud, de agua, de electricidad, distribución de combustibles, así como en la policía y en los puertos.

"La Constitución Política y la ley actual lo tienen prohibido, lo que hicimos fue ponerlo en términos más claros", aseguró el ministro.

Por su parte, la Caja Costarricense del Seguro Social informó de afectaciones a los servicios de cuatro hospitales y el Ministerio de Educación reportó una "alta ausencia" de educadores a las aulas en todo el país.

Los manifestantes terminaron la actividad frente a la Asamblea Legislativa, a donde llegaron con banderas sindicales y pancartas con consignas como "Alto a la corrupción", "Costa Rica no se vende" y "Por un aumento general de los salarios".

Entre el pliego de quejas expuestas durante la protesta se destaca un rechazo a las concesiones de obra pública a empresas privadas, a la corrupción, al "saqueo" del país, a la discriminación, así como exigir la aprobación de la reforma procesal laboral, un "alto a la impunidad" y una mejor calidad de vida.

El Ministerio de Seguridad confirmó que no se registró ningún hecho violento y que la manifestación transcurrió de forma pacífica, aunque sí se presentaron algunos cierres de carreteras que afectaron el tránsito de vehículos en las principales vías de San José y algunas otras zonas del país.

Benavides aseguró que aparte del tema de la reforma procesal laboral, en la que el Gobierno mantendrá su posición, el Ejecutivo dará seguimiento y atenderá los reclamos de los manifestantes.

EFE