AP
31 de julio de 2015 / 10:09 a.m.

Hollywood, California.- Las colinas alrededor de Hollywood siempre han sido terrenos codiciados, pero una lucha por la venta de un convento en la cima ha puesto a una orden de monjas ancianas en contra del arzobispo de Los Ángeles que quiere venderle la propiedad a la estrella del pop Katy Perry.

Las Hermanas del Santísimo e Inmaculado Corazón de la Bendita Virgen María se oponen a venderle su otrora hogar a Perry. La orden ha sido dueña de la propiedad por más de 40 años y ya había llegado a un acuerdo con una empresaria local que quiere convertirla en un hotel y restaurante.

Durante semanas, los abogados del arzobispo José H. Gómez, las monjas y la empresaria Dana Hollister han barajado acusaciones de negocios sucios del convento ubicado al tope de una colina en el vecindario Los Feliz, cerca de Hollywood.

Al parecer seguirán en el pleito por un buen rato. El jueves un juez señaló que considera las monjas vendieron inadecuadamente el convento a Hollister pero al mismo tiempo aplazó los esfuerzos del arzobispo para completar la venta con Perry.

El fallo mixto del juez de la Corte Superior James C. Chalfant dejará a la lujosa propiedad en meses de litigios. Aunque el juez dictó de manera preliminar que la compra hecha por Hollister es invalida, ordenó que Hollister pague 25 mil dólares al mes para mantener a las monjas y negó a los representantes del arzobispo de Los Ángeles o a Perry acceso al convento durante la disputa.

Por lo menos dos monjas se oponen a que Perry compre la propiedad, pero incluso si la cantante logra la compra aún requiere la aprobación del Vaticano.

"Es una gran historia de Los Ángeles, una completamente sin precedentes en términos de sus jugadores", dijo Adrian Glick Kudler, editor senior del blog sobre bienes raíces Curbed LA.

Antes de que fuera un convento, la propiedad era una residencia privada, rara vez fotografiada, así que pocos la han visto de cerca. "Es una hermosa propiedad vieja de Hollywood", dijo Kudler. "Se puede entender por qué están peleando por ella. La pelea también es única. Nunca vi nada igual".

Kudler dijo que el plan de Hollister de hacer un hotel probablemente encuentre resistencia de los adinerados vecinos, mientras que Perry no sería la única estrella en el área.

La arquidiócesis y las monjas coinciden en que la propiedad, otorgada a las hermanas por un católico devoto que quería que lo mantuvieran en sus oraciones, debe venderse. Ambas partes pelean por el control de los ingresos de la venta y si Perry o Hollister son compradoras dignas. La cantante de "Roar", cuyos padres son ministros protestantes, está involucrada en el caso sólo de manera tangencial y no ha presentado ninguna moción.

La arquidiócesis sostiene que los 100 mil dólares que Hollister puso como pago inicial por la propiedad, con una promesa de otros 9,9 millones de dólares en una próxima fecha, es un mal negocio. Hollister ha presentado documentos que indican que puede pagar millones más por el convento. Hollister cesado los trabajos de remodelación hasta que se resuelva el asunto de la propiedad.